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A principios de mayo, Ubaldo Nallar (43) publicaba en su cuenta de Facebook fotos, anécdotas y recuerdos de las producciones en las que participó, a manera de celebrar sus 25 años en las tablas.

Durante esos 25 años, Nallar vivió para el teatro. Fundó los elencos Panicum Teatro, Otero Moreno Teatro y Santa Cruz Shakespeare Company, con los que montó más de una veintena de obras que llegaron a presentarse en diversos festivales.

Pero el alcance de su labor fue más allá. A su faceta como actor, director y dramaturgo se sumó la de gestor cultural y de propietario de Café Lorca, un espacio en pleno centro de Santa Cruz, donde reflejaba su permanente inquietud por alimentar el alma de la gente con arte, además de distinguirse como un gran anfitrión.

La pandemia hacía que la situación para el sector artístico fuera cada día más insostenible ante la falta de recursos. Sin embargo, Ubaldo continuaba de pie con sus ideas y sus ganas de renovarse y adaptarse a estos tiempos. Pero el coronavirus pudo más y se lo llevó el lunes 7 de junio. Y el vacío que deja será imposible de llenar. Así lo dicen los que lo conocieron de cerca, quienes aseguran que su legado quedará y será valorado por las generaciones venideras.

En la esquina emblemática de Lorca, la dirección de Cultura armó un homenaje y una despedida simbólica


Sentimientos

“La ciudad le quedó chica para tanto talento. Ha sembrado y mucha de esa cosecha de talentos está dispersa por la ciudad y por el país”, expresa el comunicador Nelson Pacheco.

“Siempre estuvo inquieto y tratando de que la ciudad respire teatro y cultura, posibilitó que las distintas expresiones artísticas confluyan, desde el lugar que le tocó dirigir. La ciudad ya lo extraña y le debe muchísimo”, añade el poeta Pablo Carbone.

“Ubaldo fue alguien que siempre ha estado de una u otra manera en mi vida, desde que iniciamos este camino del arte. Un hermano en el oficio. Una gran persona, noble, refinada y culta, pero, sobre todo, un buen amigo, nos deja a muchos con el corazón destrozado, llorando su ausencia, pero también celebrando su vida”, afirma el actor Carlos Ureña.

“Eres y seguirás siendo muy importante para muchos de nosotros y para nuestra tierra, que hiciste tuya y diste todo por seguir construyendo teatro en Bolivia. Diste todo por el arte”, le dice la actriz Gisely Ayub.

“Ubaldo fue duro y coherente en su crítica, su opinión y devolución era muy importante para muchas personas. No solo creó un movimiento teatral y cultural, más bien una familia conformada por amigos que siempre estamos unidos apoyándonos y todavía lloramos su partida”, menciona el artista Julio González.

“Amigo, andate en paz, encontrate con los otros que ya están por allá, saludalos de nuestra parte y deciles que aquí nos quedamos, a cuidar de aquellos regalos y lecciones que los grandes seres como vos nos dejaron”, concluye el poeta Alejandro Canedo.

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