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La cirrosis lo tuvo postrado varias veces y siempre pudo reponerse. Aunque con paso vacilante, asistió a recibir la Medalla al Mérito Municipal, que en noviembre del año pasado decretó el Concejo como distinción a su servicio ciudadano en el área de cultura.

Ahora, Renán Vargas está muy delicado, sumamente débil hasta para hablar, según comenta su hija Beatriz Vargas. Está internado en la Caja Petrolera y, aunque los médicos hacen lo posible por recuperarlo, su condición tiende a empeorar.

Vargas proviene de una familia de artistas. Su hermano Franz, es músico, como lo era su padre, Julio. “Todos interpretaban instrumentos típicos”, recuerda Armando Terceros, líder de Los Cambitas. En los años 60 llamó la atención en Santa Cruz la voz de Renán. La palestra donde se hizo conocer fueron los famosos concursos de radio Grigotá y radio Santa Cruz. “Realizó giras por varios departamentos y llegó a ser conocido como el Ruiseñor Oriental”, cuenta Terceros.

Poco después decidió marcharse a Argentina, donde se dedicó a la música. Sus cuatro hijos mayores nacieron en ese país y la menor nació en Santa Cruz.

El retorno

Su hija Beatriz siguió sus pasos en el canto. En 1976 la familia retornó a Santa Cruz y Renán “se abrió cancha de nuevo”, comenta Terceros. Fue parte del Trío Tradición, que acompañó a Gladys Moreno. “Junto con ‘Chichito’ Ribera y Ramón Coimbra grabaron un disco en Brasil, con Panamericana Discos”, cuenta el líder de Los Cambitas.

Con Gladys Moreno, el trío grabó un disco de música internacional con el sello Discolandia. “El punto fuerte de Renán era la música internacional, aunque cantaba bien el folclore”, dice Terceros.

Integró también el trío Los Sudamericanos, con el que llegó a realizar una gira por Europa. Una de sus más recientes grabaciones fue un taquirari en un disco en homenaje al compositor Percy Ávila, realizada por el gobierno municipal.

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