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Cinco años atrás, el realizador orureño Okie Cárdenas había terminado de filmar Entre Santos, Cholos y Morenos un documental acerca de las festividades en la ciudad de La Paz, lo que le permitió conocer más de cerca la vida y las historias de los músicos de las bandas de bronce que acompañan las principales festividades en el occidente del país. 

Cautivado por sus interpretaciones y por los relatos que escuchó es que decidió adentrarse en ese mundo e hilvanar una historia, que si bien es de ficción, trata de mostrar los orígenes y los anhelos de muchos de esos intérpretes. El resultado de ese trabajo es Unay, película que fue presentada el jueves pasado en la Cinemateca Boliviana y que en marzo estará en las carteleras de todo el país.

La historia

Unay cuenta la vida de un adolescente del altiplano, interpretado por Jorge Garnica, que tiene el talento innato musical y su sueño es ir a tocar a la ciudad y pertenecer a una de las grandes bandas de Oruro. La posibilidad de lograr su objetivo surge cuando en su pueblo deciden contratar a un maestro de música, Gregorio, que es interpretado por Christian Castillo, que tiene la misión de enseñar a tocar la trompeta y a leer música a los jóvenes del lugar. El proceso de aprendizaje y todos los contratiempos que esto con lleva es el nudo central de la historia, que fue filmada, casi en su totalidad en la población orureña de Copacabana de Andamarca.

“Es una película de ficción, pero tiene diversos aspectos que me han contado los músicos que son reales, por ejemplo, cómo es la metodología de enseñanza de la música para los jóvenes, cómo ellos aprenden a tocar los instrumentos antes de ir a las bandas”, cuenta Cárdenas, que además de dirigir es el responsable del guion del filme.

El director, que ha bailado en el Carnaval de Oruro en diversas ocasiones en la fraternidad Cocanis y que tiene una filmografía centrada en temáticas sociales y culturales dice que el cine nacional ha habido escenas de bandas de bronce, pero Unay es la primera que tiene que ver con la historia de una persona que pertenece a una de ellas.

Los músicos de las bandas tienen un talento innato y un oído increíble. Antes pensaba que todos esos músicos eran empíricos, que aprendían de oído, pero cuando ya empecé a investigar me di cuenta que la mayoría sabe leer y escribir la música. Eso es parte del talento que los caracteriza”, comenta Cárdenas.

Para el realizador Unay también forma parte de un proyecto personal, que espera desarrollar en otras historias y documentales y es el de poder universalizar el ritmo de la morenada. Así como otros países han difundido su música, así también me he propuesto difundir la morenada”, sostiene el director de Vidas lejanas (2011).

Carla Rivera, productora del filme, contó que Unay fue estrenada el viernes pasado en Oruro y que para marzo esperan que se estrene en las principales salas del país. “Queríamos que la gente la pueda ver en una sala de cine, con todas las condiciones técnicas y de sonido. Por eso es que postergamos su estreno, que estaba previsto para abril, explica Rivera, que también indicó que el filme será distribuido en el otros países.

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