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El 2020 no fue un año cualquiera. A la llegada del coronavirus, le siguieron varias calamidades en el mercado global de las materias primas. Ya en enero las cotizaciones venían con tendencias a la baja a raíz de la enfermedad que en un abrir y cerrar de ojos se extendió por todo el mundo. El punto más crítico fue el 21 de abril, cuando el crudo se cotizó hasta – 37 dólares el barril. Los precios de los minerales también colapsaron y los granos siguieron esa senda, para después subir.

Tras un largo letargo, los precios de las materias primas comenzaron a repuntar. Por ejemplo, la cotización del barril de petróleo Brent para entrega en enero de 2021 llegó hasta los 46,50 dólares, el precio más alto desde abril.

La tendencia, según Victoria Torre, responsable de Análisis y Selección de Fondos de Singular Bank, citada por varios medios especializados, la recuperación de los precios responde principalmente “al optimismo ante la posibilidad de que la vacuna contra el Covid-19 llegue pronto”.

Pero en un reciente informe, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) advirtió que la eventual llegada de las vacunas no tendrá un impacto significativo en el mercado del petróleo al menos hasta la segunda mitad del próximo año.

Empero, Torre señala que los inversores están pendientes también de otros factores, entre ellos las reuniones de la OPEP con sus socios, y la evolución de los inventarios de crudo en Estados Unidos.

Por otro lado, un reporte de la agencia Telam, la llegada del coronavirus a fines de marzo se dio en un contexto en que la economía global ya se sumía en una profunda crisis, lo que determinó también que los mercados de commodities fueran golpeados ante la incertidumbre y la caída de la actividad.

En este marco, desde marzo hasta agosto, el precio de la soja se ubicó dentro de un rango de entre $us 300 y 320 la tonelada.

A fines del octavo mes del año, el precio de la soja inició una tendencia alcista que, pese a algunos intervalos, se mantuvo hasta la fecha.

Esta subida, según expertos consultados por la mencionada agencia, se asentó en tres factores fundamentales: la recuperación de la economía china y su alto nivel de compras; la caída en los stocks mundiales -en especial en Estados Unidos-; y en los problemas productivos en Sudamérica a causa del clima seco.

El portal especializado, El economista, señaló que en medio de un año complicado por la crisis sanitaria y económica causada por el Covid-19 en el mundo, el oro y otras materias primas tuvieron un año positivo, con rendimientos atractivos ante la búsqueda de refugio por parte de inversionistas, aunque con mucha volatilidad en lo que va de la gestión.

Por ejemplo, el oro tiene un rendimiento de 21.23% a 1,840 dólares por onza, mientras que la plata gana 34.16% a 24.043 dólares por onza, el cobre 25,05%, el acero avanza 43,71%, el aluminio 16,31%, el zinc 25,37% y el níquel 19,75 %.

A mediados de año por la debilidad del dólar, el metal precioso tocó su máximo histórico el 6 de agosto a 2,063 dólares por onza.

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