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Por: El DEBER / Sabervivir.es

La temporada de invierno trae consigo algunos desafíos y riesgos relacionados con la salud, especialmente para los de mayor edad. Generalmente, las personas mayores y el clima frío pueden ser una combinación peligrosa, debido a que su sistema inmune es más débil. Por eso es fundamental fortalecerlo y crear hábitos que ayuden a pasar un invierno sin contratiempos.

Mantenerse abrigado

Es importante combatir la hipotermia en los adultos mayores.

Las personas de 70 años o más son particularmente susceptibles al clima frío porque tienden a tener menos grasa corporal, una circulación menos eficiente y un metabolismo más lento. Ciertas afecciones médicas, como enfermedades cardíacas, trastornos renales y enfermedades hepáticas, y los medicamentos también pueden afectar su capacidad para regular la temperatura corporal.

Es importante que esté abrigado tanto dentro como fuera de la casa y tenga todo lo que necesita para mantenerse calientes, especialmente por la noche. En caso de que note un cambio en el tono o textura de la piel, fatiga inexplicable y cambios en los latidos del corazón o en la respiración, no dude en buscar la manera de que se mantengan más caliente.



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Mantenerse activo

Si bien los inviernos pueden parecer la temporada perfecta para permanecer en la cama por períodos más largos, acurrucarse y permanecer adentro todo el día, se recomienda que la persona mayor se mantenga activa y comprometida. Cualquier forma de ejercicio puede ayudar a aumentar la frecuencia cardíaca, regular el flujo sanguíneo y evitar la depresión, el letargo, la rigidez y el dolor relacionados con el invierno. La actividad física también hace sudar, en el proceso elimina las toxinas y mantiene la piel sana.

Mantenerse hidratado

Es natural no sentir tanta sed durante los inviernos como suele ocurrir durante todo el año. Dado que hay una falta de humedad en el aire, la sequedad puede extraer agua del cuerpo. Asegúrese de que el adulto mayor mantenga una ingesta abundante de agua. Si no tiene ganas de tomar agua fría, que beba agua a temperatura ambiente o prepárele una limonada tibia o algún tipo de té que pueda tomar durante todo el día.

Cuidado de la piel

Los inviernos dificultan que las glándulas sebáceas o sudoríparas hagan su trabajo de manera eficiente. Usar ciertos productos para el cuidado de la piel y seguir una rutina estricta puede ser de gran ayuda para garantizar que la piel de la persona mayor se mantenga fresca, suave y saludable. Tome en cuenta también que la piel se seca rápidamente después de una ducha caliente y esto puede provocar grietas o eczemas. Son mejores las duchas tibias, seguidas de una rutina de hidratación, porque ayudan a evitar la sequedad de la piel.

Alimentarse bien

Existe una relación directa entre una nutrición adecuada y el sistema inmunológico, el cual nos protege frente a virus, bacterias, hongos... Si nuestra alimentación es inadecuada o insuficiente, se producirá un descenso de las defensas.

En esta época del año hay que reducir el consumo de carne roja y de productos cárnicos en favor de los alimentos que nos aportan toda la variedad de vitaminas, minerales y oligoelementos esenciales para generar una reserva de defensas bien preparada para el ataque de los virus y bacterias. Se aconseja alimentos ricos en vitaminas como vegetales verdes y frutas cítricas. 

Vacunarse

Es importante recibir todas las vacunas contra la gripe a tiempo. Hay muchas vacunas disponibles para adultos. Todos los mayores de 65 años deben vacunarse de forma rutinaria contra la gripe y la neumonía.

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