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La lluvia cae limpiando los cielos que luego se vuelven azul intenso y dejan ver un horizonte que deslumbra. Mientras más al sur se viaja, más verde se vuelve el paisaje hasta alcanzar imponentes volcanes cubiertos por glaciares que se alzan sobre frondosas colinas y hermosos lagos y caídas de agua, pintados de colores azul y verde esmeralda.

Así es el sur de Chile (décima región), conocida como la región de Los Lagos, que impresiona con sus espectaculares escenarios y lugares turísticos del Parque Vicente Rosales, como los Saltos de río Petrohué, la Laguna Verde, el lago de Todos Los Santos, el valle de Peulla y sus volcanes Osorno y Tronador. 

En este parque, los lagos se suceden uno tras otro hasta un horizonte dominado por volcanes que forman un escalonado paso a través de la cordillera de Los Andes. 

Una comitiva de Bolivia recorrió esta zona en el Fam Press que organizó la aerolínea Latam a propósito de la apertura del vuelo directo Santa Cruz de la Sierra- Santiago, que ha permitido acortar tiempo a los viajeros y turistas que ahora disfrutan de un trayecto más corto, porque ya no es preciso hacer la conexión en Iquique como ocurría anteriormente.

Nueve personas, en su mayoría periodistas de distintos medios de comunicación integramos esta comitiva que visitó en tres días los principales lugares turísticos del sur de Chile, además de la Viña Santa Rita, a solo 45 minutos de Santiago. 

El recorrido comenzó visitando los saltos del río Petrohué, que en lengua mapuche significa bruma o neblina. El nombre describe literalmente parte de lo que la naturaleza ofrece, después de ingresar por un sendero, donde se puede apreciar la vegetación espesa, con árboles nativos.

Al avanzar unos 400 metros están, en la base del volcán Osorno, las caídas de agua que forman una torrencial y espumosa cascada, a través de un cañón de roca volcánica. El color singular verde esmeralda que corre por el río impresiona a los turistas. Se debe a que las aguas provienen de los glaciales.
En esta zona, la Laguna Verde también es bastante visitada por los turistas que llegan atraídos  por el color particular del agua que le dan las microalgas.

El lago Todos los Santos
El recorrido continuó con la visita al lago Todos los Santos o lago Esmeralda para llegar hasta el valle de Peulla. “Es precisamente el color el que le da su segundo nombre. ¿A qué se debe el color? Todo empieza en los glaciales que hay sobre el monte Tronador (el más alto de la región, con 3.554 metros) que al derretirse desplaza hielo hacia abajo, pulverizando la roca y formando un sedimento que es traído por los ríos hasta el lago. El sedimento más pesado se hunde y el más fino permanece flotando en el agua y reflejando una luz verde esmeralda”, se escucha decir al guía Guillermo Winkier, de la agencia de turismo Turistour que habla con entusiasmo sobre las maravillas que ofrece esta zona.

Este lago tiene 36 kilómetros de extensión y está apenas a 50 metros sobre el nivel del mar.
La travesía se hace a bordo del catamarán y al avanzar el horizonte regala la majestuosidad de los  volcanes Osorno, Puntiagudo y Tronador, de caprichosos picos, para luego llegar a Peulla. Es un valle cubierto de altos junquillos  (plantas con flores de vistosos colores) y vegetación nativa.

Según se lee en la guía Chile y la Isla de Pascua, esta aldea es un destino turístico desde 1907 pero casi toda su infraestructura ha sido obra de una sola familia, propietaria de Andina del Sud, la agencia de viajes que controla la zona, y de dos hoteles del pueblo, el Puella (con más de 100 años) y el Natura.
Una vez en Peulla los turistas tienen la oportunidad de hacer excursiones en automóviles 4 x 4 por caminos que llevan a la hacienda Riggi y al río Negro.  También se puede hacer cabalgatas o un circuito de canopy. Es un lugar recomendado para los amantes de la vida silvestre y del turismo de aventura.

El  Osorno
Visitar el volcán Osorno es una experiencia que nadie podrá olvidar. El segundo más alto de la región sur, con 2.652 metros, es un cono perfecto que se alza junto azules glaciares. Conserva su forma gracias a los 40 cráteres que se agrupan alrededor de la base, por donde han tenido lugar las erupciones, que nunca lo hacen desde el cráter en la cima.

Solo pueden llegar a la cima los escaladores con experiencia, pues la ascensión puede tomar un día con una técnica que solo conocen quienes practican montañismo. En el lugar también hay un centro de esquí, que cuenta con dos telesillas o aerosillas, por lo que en verano se puede subir en ellas para disfrutar de vistas impresionantes. También se pueden alquilar esquís o tablas de snowboard. 

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