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Las calles de tierra colorada, las tradicionales casonas de paredes de adobe decoradas con motivos misionales, la iglesia jesuítica, sus museos que guardan la historia y las escenificaciones de la pasión y muerte de Jesús, además de diferentes actividades culturales y recreativas son los principales atractivos de la Semana Santa en la población de San Javier, distante a más de 200 km al nordeste de Santa Cruz.

Está asentada en la Serranía de San Pablo, sobre un hermoso paisaje de lomas cubiertas de bosques de palmeras de cusi y donde se puede apreciar la simbiosis del bibosi y el motacú. Fue la primera misión jesuítica instalada en Chiquitos.

El lugar que actualmente ocupa era llamado Puquioma por los indígenas, palabra chiquitana que significa ‘tierra de manantiales’. El nombre hace honor a la gran cantidad de ‘pauros’ que existen en San Javier, población fundada el 31 de diciembre de 1691 y cuya fiesta patronal se celebra el 3 de diciembre, explica Rebeca Cuéllar, directora de la Unidad de Turismo y Cultura del municipio de esa población.

A revivir la pasión

Si las personas buscan vivir a plenitud la Semana Santa, nada mejor que visitar San Javier. Desde el domingo de Ramos se realiza la escenificación de las últimos días que Jesús estuvo en la tierra.

Este domingo los estudiantes de la Unidad Educativa San Francisco de Asís hacen la representación de la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, montado en su burrito. La bendición de las palmas también es una hermosa y emotiva ceremonia. La procesión este año sale desde la Unidad Educativa Guillermo Áñez hasta la Iglesia Misional de San Javier, cuenta Cuéllar.

Las actividades prosiguen el miércoles con la procesión por las calles tradicionales del pueblo. El jueves se realiza el lavado de pies a los representantes de la comunidad y del Cabildo indígena y la escenificación de la captura y juicio de Jesús; mientras que el viacrucis viviente que se lleva a cabo el Viernes Santo, parte de la Iglesia Misional y hace el recorrido de las 14 estaciones, hasta llegar a Las Piedras de los Apóstoles donde se lleva a cabo la crucifixión de Jesús.

Por la noche, luego del Sermón de las Siete Palabras, los caciques del Cabildo Indígena hacen el desclave de Jesús para luego llevar a cabo la procesión con el santo sepulcro y posterior velorio.

Iglesia, museos y más...

Al estilo barroco, su iglesia fue construida entre 1749 y 1752, restaurada entre 1987 y 1993. Esta hermosa construcción, ricamente labrada en madera, invita a recorrerla, disfrutando de su arquitectura con tallados ornamentales de columnas y dibujos en madera con vistosos tonos amarillo y café. Actualmente esta construcción es un Monumento Nacional y Patrimonio Histórico de la Humanidad, declarado por la Unesco, lo que ha incrementado el turismo en la zona, ya que allí se aprecian verdaderas obras de arte de ángeles en las columnas y el techo, que dan la impresión de estar en el cielo.

Una visita obligada para los turistas en esta localidad es el Museo Misional, donde encontrarán monumentos eclesiásticos, el coro y la orquesta. El taller de violines y arpas donde se fabrican estos y algunos otros instrumentos musicales también resulta interesante.

Cuéllar resalta que en pleno Casco Viejo se encuentra la casa del expresidente Germán Busch Becerra. Ahí los visitantes pueden hacer un recorrido por los diferentes ambientes, donde se aprecian los objetos que fueron del héroe de la Guerra del Chaco y que acercan al visitante a conocer parte de su vida, desde su nacimiento hasta asumir como presidente de Bolivia, además de la muestra de fotos, documentos personales y hasta cartas que envió a su esposa Matilde Carmona. Entre los elementos que destacan están la cocina, la cama, el escritorio que usó durante su mandato, uniformes y medallas.

La artesanía es un aporte al desarrollo y un atractivo para los visitantes. No solo se confeccionan tejidos en hilo, sino también se fabrican hamacas, trabajos en chala de maíz y en jatata, como sombreros, bolsas y canastas, entre otros.

Aguas frías, tibias y calientes

Para los que simplemente quieren disfrutar del feriado largo, San Javier también cuenta con una excelente infraestructura turística para brindarle al visitante un buen descanso. La construcción de complejos hoteleros es un proyecto que está en curso, tomando en cuenta que cada vez es mayor la demanda de los turistas.

Carlos Justiniano, presidente de la Cámara Hotelera y Gastronómica de San Javier, resalta como lugares imperdibles a Los Tumbos del río Suruquiso es un hermoso atractivo con caídas de agua fría, para que los turistas puedan darse un buen baño. Si bien es privado, hoy por hoy no está funcionando, pero tiene las puertas abiertas para que los visitantes puedan conocerlo.

Aguas Tibias, dice, es un paraíso ecológico, a 36 kilómetros del pueblo. Son termas de aguas que caen del cerro y tienen unos saunas del vapor natural que salen de esas vertientes volcánicas llenas de minerales. Al margen de ser medicinales y dar energía, son una caricia para el cuerpo.

Aguas Calientes son pozas de termas medicinales a las que llegan todos los visitantes por su poder curativo. Ahí las personas pueden no solo darse un baño, sino también pueden ir a acampar.

3. El desclave. Esta ceremonia se realiza el viernes por la noche, luego del Sermón de las Siete Palabras. La realizan los caciques del Cabildo Indígena
2. Domingo de Ramos. Hoy los escolares escenifican la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén.

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