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U.Adelaida / PNAS / SciNews


medida que el Homo sapiens anatómicamente moderno emigraba de África y del resto del mundo, se encontró y cruzó con al menos cuatro especies de homínidos diferentes, según una nueva investigación de la Universidad de Adelaida (Australia). Sorprendentemente, de estos homínidos solo se conocen actualmente dos: los neandertales y los denisovanos. Los otros permanecen sin nombre y solo se han detectado como rastros de ADN que sobreviven en diferentes poblaciones humanas de la actualidad.

Periplo evolutivo

Hace más de 100.000 años, el Homo sapiens salió de África hacia Eurasia. Pero no fueron los primeros humanos en hacer esta caminata. Otras especies humanas ya se habían extendido por Eurasia. Estos diferentes grupos se reunieron y se aparearon, dejando marcas en los genomas humanos de hoy.

Los restos de esos encuentros, enterrados en los genomas de todos los humanos modernos no africanos, pueden dar pistas sobre la evolución humana que no aparecen en el registro fósil. Los estudios de esas pistas ya han revelado que todos los humanos modernos no africanos tienen que agradecer a los neandertales por alrededor del 1 al 4% de su ADN.

La población con más genes denisovanos (hasta 3,4%) está en Papúa Nueva Guinea, Fiji, Vanuatu e Islas Salomón. En las islas del Sudeste Asiático hubo al menos tres humanos arcaicos que hibridaron con humanos modernos antes de desaparecer, según otra investigación. Dos de ellas, llamadas Homínido Extinto 1 y Homínido Extinto 2, hibridaron no solo con humanos modernos, sino con denisovanos. Muchos de esos genes ayudaron a mejorar nuestro sistema inmunológico.