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Un caballo color alazán (rojizo), de mediana edad, se aproximó a un microbasural de la avenida La Campana, en el Plan Tres Mil, y, cual perro vagabundo, olfateó las bolsas negras con desechos, rompió una y comió el desperdicio. Tenía el tobillo derecho trasero hinchado y un par de argollas en las patas delanteras, útiles para manear animales en las áreas urbanas a fin de evitar que se alejen demasiado del control de sus dueños, pues la correa corta les impide movilizarse normalmente.

Mientras el equino seguía alimentándose en la basura, a la vista de los vecinos y a metros del tráfico vehicular, a un par de cuadras agentes de la Policía Montada se daban a la tarea de recoger a otros caballos de la vía pública. En el transcurso de la mañana recogieron 16 ejemplares, entre caballos adultos, potros, yeguas preñadas y con crías.

Todos fueron trasladados a la Policía Montada en dos viajes de un camión. Allí los registraron y encerraron en un corral. Mientras tanto, el equino de marras se salvó de la encerrona porque no hubo espacio para él ni para otros dos que retozaban por el lugar.

El capitán Fidel Garnica, oficial veterinario de la unidad policial, indicó que este primer operativo denominado Vías libres de semovientes, se ejecutó el viernes con el objetivo de retirar a los equinos y bovinos que estén en la vía pública en la capital cruceña, con la facultad que les confiere la ley 700 para la defensa de los animales contra actos de crueldad y maltrato.

Operativo tiene varios fines

Garnica y el capitán Luis Durán, subjefe de la Policía Montada, indicaron que la retención de estos animales tiene diversos motivos. En primera instancia porque al estar en situación de abandono pueden ser atropellados y causar accidentes, que en varias ocasiones han derivado en pérdidas de vidas humanas y animal.

Asimismo, la operación busca precautelar el bienestar de los semovientes y llamar la atención de sus propietarios que, al no tener un espacio físico para su cuidado, los dejan en las calles, a que se las arreglen solos.

“La ley 700 tiene un artículo que manifiesta que los animales deben tener un lugar adecuado donde descansar y ser alimentados correctamente. En este caso, los propietarios están incurriendo en maltrato porque los dejan salir a las vías públicas y están alimentándose de basura. Los equinos son muy propensos a los cólicos, peor aún si introducen bolsas a sus estómagos. Hemos visto que hay animales gordos, flacos y con heridas”, dijo Garnica.

En su estadía en la Montada, los caballos serán analizados por personal de la Facultad de Veterinaria de la Uagrm, para ver su condición física. “Nos importa saber si son portadores de la anemia infecciosa equina, una enfermedad mortal para ellos”, indicó Durán. Si los dueños los reclaman, se los entregarán previa firma de un compromiso para que los animales no sigan en las vías públicas. Serán marcados y, si en otra batida son hallados otra vez en las calles, serán secuestrados definitivamente.

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