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Alicia Bress Perrogón

Cuando piensa en su niñez, el primer recuerdo que se le viene a la memoria a Ivanna Alvéstegui Brosovich, más conocida en el mundo de la música electrónica como DJ Iva, es tener frente a sí un enorme escenario.


 “Tengo un vago recuerdo de mis cuatro años, más o menos. Mi niñera me tenía en brazos y al abrir mis ojos me encuentro arriba de una tarima que estaban armando para un espectáculo”, rememora.


Nació y creció en ese ambiente. Siempre tuvo mucha conexión y pasión por la música y el arte. Su padre, Jorge Alvéstegui, era un empresario dedicado a los espectáculos y al show ‘business’, que traía cantantes internacionales a Bolivia.

Su madre, Tatiana Brosovich, tenía una empresa de comunicación; y sus hermanos, Ignacio Val, es un artista radicado en Los Ángeles (EEUU), y Rodrigo, también está abocado a la producción de eventos y marketing de la música, en Chile. Solo Karla, la mayor, no está inmersa en este mundo.

Carrera de alto vuelo

Desde pequeña Iva se convirtió en bailarina de ballet. Luego, comenzó a tocar batería. Es roquera a morir y quería dedicarse de lleno a ese género. No le gustaba la música electrónica. ¿Escucharla? Jamás. No le entendía. 

Nunca se le pasó por la mente vivir de ella. Hasta que fue a un festival de verdad. Experimentó lo que era ese estilo de música y se enamoró. Se prestó unos equipos, aprendió a tocar sola y se convirtió en disc jockey.

Mientras estudiaba y practicaba batería, paralelamente se formó en Administración de Empresas y luego hizo un masterado en Diseño de Espectáculos y Moda, algo que también le llama la atención para fusionarla a su gran pasión, que es la música electrónica.

Ama la moda. Fue magnífica y modeló también en Chile. En su momento el modelaje fue algo que le ayudó a ganar dinero, pero no era su prioridad. Lo suyo es el arte y la música. Por eso tuvo que tomar la decisión de enfocarse y dedicarse a la ‘techno’ y a la producción musical, 24/7.

“Tenía solo 18 años. Practicaba día y noche. A los pocos meses me salió mi primera tocada para abrir una fiesta del reconocido Dj y productor de música neerlandés, Armin Van Buuren, en Bolivia. Esa fue la primera señal de que estaba yendo por un buen camino”, afirma.

De ahí no paró más. Comenzó a trabajar para hacer crecer su carrera e inició sus giras, primero por diferentes ciudades de Bolivia y luego por Colombia, Perú, Brasil, Chile, Estados Unidos y varios lugares de Latinoamérica. 

Hasta que llegó un momento, hace poco más de tres años, que vio que en Bolivia había llegado a la cúspide y alzó vuelo al viejo continente, donde actualmente tiene una carrera que cada vez gana más el reconocimiento de su público.

“Estaba trabajando más de diez años en Bolivia y sentí que llegué a un techo. Ya había abierto festivales a David Guetta, a Armin, a Tiësto y a varios artistas que visitaron el país. Vi que era tiempo de volar. Decidí mudarme a Barcelona. Antes de salir del país creé, junto con mis socios Marco Cuba y Aníbal Aguilar, Electropreste, que en febrero de 2020 cumplirá su quinta versión”, resalta la artista.

Ahora que está en Europa y ha crecido mucho, haciendo giras por diferentes países del Viejo Continente, aprendiendo más sobre su carrrera de DJ, se animó a crear ella sola su propia fiesta, Introspekt, que se llevará a cabo en La Paz, el 18 de abril de 2020.

A pesar que ya no vive en Bolivia, dice que sus raíces están acá, por lo que siempre va a tratar de aportar con su granito de arena para mostrar todo lo que está haciendo en el Viejo Mundo, trayendo una producción europea.

Iva se encuentra en el país. Ayer estuvo participando, junto a nueve DJ de Bolivia, Brasil, Chile y de algunos países de Europa, en el Resistance, un megafestival para los amantes de la música electrónica ‘underground’, que se llevó a cabo en el Ventura Arena.

Esta joven paceña, que el 19 de marzo cumplió 28 años, es una chica que siempre rompió esquemas. Comenzó a trabajar a sus 15 años. No por necesidad, sino porque nunca quiso ser una carga para sus padres. Ganó sus primeros pesos y le gustó tanto su independencia económica, que jamás se le pasó por la cabeza volver sobre lo andado.





De los shows a la creación

Hace unos 13 años empezó a trabajar en la producción de shows musicales y artistas que llegaban a Bolivia, porque además de ser Dj le encanta la producción. Disfruta al máximo de meterse a su estudio y crear nuevas canciones.

Fue así que se pagó sus estudios, se compró sus primeros equipos, armó su estudio, tuvo su primer auto y su ‘depa’. Hoy disfruta de una buena vida en Barcelona y desde allá realiza sus diferentes giras por Europa, Latinoamérica y hasta Asia, llevando su música.

No es la primera, pero señala que está entre las pioneras y es una de las mejores DJ mujeres que han surgido en el país. De lo que sí puede dar fe, afirma Iva, es que es la primera boliviana en tocar en festivales en Europa. Esto le abre las puertas a aquellas jóvenes que sueñan con salir del país. Demuestra que con esfuerzo y trabajo es posible triunfar en Europa.

Se enorgullece de convertirse en una influencer y empujar a nuevas generaciones a cumplir su sueño. Su anhelo es que las mujeres sigan empoderándose y ganando más espacios, rompiendo todos los estereotipos.

“Estoy tocando casi todos los fines de semanas del mes. Tenemos dos presentaciones semanales, entre jueves y viernes o viernes y sábado, es decir ocho al mes. Siempre estoy de gira por diferentes ciudades. Estuve en Holanda, Italia, Alemania, Francia, Beirut y hasta en India. 

No paran las fiestas, así estoy desde que llegué. Me tomo una vez al año para ir a Bolivia porque es mi propio proyecto, pero no puedo irme de vacaciones. Cuando eres DJ no tienes descanso y las fiestas se vuelven tu trabajo. Es extraño tener descanso, porque mis vacaciones son para producir mis fiestas”, asegura.

Toca un estilo muy melódico y ‘ethereal techno’, a través del que trata de conectarse con el público de una manera muy emocional. Empezó a seguir el movimiento IDM (Música Inteligente de Baile, por sus siglas en inglés) que le ha influenciado y la ha llevado a un punto muy creativo, donde se encuentra ahora.





9. Mandy. Se ‘codea’ con reconocidos artistas de la música Techno 

10. Rodhad. Iva con el músico alemán, uno de los que más admira, y con
Korpex

El dolor de la pérdida

Su vida no fue fácil. Hace seis años le tocó vivir uno de los momentos más duros de su vida. Perdió a su padre, que enfermó y luego falleció a raíz de un paro cardíaco. Al poco tiempo, en menos de un año, un cáncer maligno también se llevó a su madre.

“Fue el momento más duro de mi vida. Primero mi papá y enseguida mi mamá, los grandes amores de mi vida.

 Mi mami nos enseñó todo lo que hoy somos. 

Mis hermanos y yo estábamos muy jóvenes y nos quedamos prácticamente solos. Eso nos obligó a madurar, pero también nos ayudó a unirnos y nos hizo más fuertes, especialmente a mí como mujer. Fue demasiado doloroso. 

Es la etapa más terrible en nuestras vidas. Me di cuenta de que todo lo que había vivido era preparándome para ese tiempo, para mantenerme sola. Es lo que hago hasta ahora”, cuenta, y aclara que prefiere mantener su vida privada y amorosa en reserva.

Sus padres la apoyaron en todo, pero le exigieron que si se dedicaba a la música, no lo tome como un hobbie, sino como una carrera y que se aboque a ella por completo y busque la excelencia.

 “Mi madre me obligaba a pasar siete horas diarias ensayando en la batería. Siempre apoyándome, pero también impulsándome a ser la mejor versión de mí misma y a tener una carrera profesional que valga la pena y lo logré”, remarca, con un dejo de tristeza porque hubiese querido que sus padres disfruten de su éxito.

Desde los cuatro años se crió solo con su mamá y sus hermanos. Tuvo el mejor ejemplo de mujer luchadora, metedora, fuerte, independiente y trabajadora, que sacó adelante a sus hijos con mucho esfuerzo. Iva cree que es una copia fiel de su progenitora. 

“Es mi inspiración. Por ella soy lo que soy ahora. Espero llegar más lejos aún”, asegura.

Si bien se crió en un hogar de papás divorciados, fue una niña feliz, porque los tuvo a ambos muy presentes. Su padre vivía en Santa Cruz, pero siempre estuvo al pendiente de sus hijos.

Él le inculcó el ‘show business’ y a nunca conformarse en un trabajo en el que no fuera feliz. 

Considera que gracias a él encontró este camino; mientras que su madre le dio el mejor consejo de su vida: “Si quería ser una DJ, que sea la mejor de Bolivia y por qué no, del mundo”. Y es en ello en lo que Iva se encuentra trabajando. Quiere dejar el nombre no solo de Bolivia, sino también de sus progenitores, en alto.


4. Su primer amor. Su padre Jorge (+) la motivó a meterse al ‘show business’

5. Los cuatro. Adelante Karla, la hermana mayor, al centro Iva y, atrás, Rodrigo e Ignacio

6. El amor más puro. La muerte de su madre los hizo más unidos y más fuertes