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Alicia Bress Perrogón

Han pasado 82 años desde que The Walt Disney Company iniciara un fascinante recorrido por el mun­do de las princesas, ese mundo basado en los idílicos cuentos de hadas. En 1937 debuta Blancanieves en el cine. 

Esta jovencita, que tiene el honor de ser la número uno en la lista de las películas animadas de la compañía cine­matográfica, fue quien allanó el camino para las otras figuras no­bles que luego le siguieron. 

La segunda fue Cenicienta, en 1950. Nueve años después llega Aurora, más conocida como La bella durmiente. 

Le siguió Ariel, en La sirenita, en 1989; y así, su­cesivamente, hasta la atrevida, aventurera e independiente Mé­rida (Valientes), unas de las más importantes figuras creadas por la franquicia, en 2012, por el rol empoderado de la mujer. Luego la secundaron Elsa (Frozen), en 2013, y Moana, en 2016.





Ariel.  Una princesa aventurera que renuncia a todo por amor

Empoderada y feminista

Mérida no es la típica princesita sumisa y delicada. Es una mujer empoderada. Considerada por la gran mayoría de los cinéfilos como la primera princesa Dis­ney feminista.

 Ella tiene talento con el arco y la espada, y disfruta montando su caballo, Angus. 

Teniendo en cuenta el rol de la mujer en esa época, Mérida es vista como una rebelde, que de­safía las tradiciones de su gente y se enfrenta al título de Princesa que se le impone, se opone a la antigua y sagrada costumbre fa­miliar y lucha por seguir su propio camino, negándose a casarse con los pretendientes que compiten por su mano. 

Ese, coinciden las cinéfilas, es el papel que juega hoy la mujer en la sociedad. Hay muchas otras princesas aventureras y guerreras, como Bella (La bella y la bestia), Jasmín (Aladino), Mulan, Rapunzel, Tia­na (Tiana y el sapo) y Moana. Si bien son dulces y hermosas, en las historias se desmarcan del estereotipo de mujeres sumisas. Dejan atrás esa imagen de chicas perfectas y delicadas que aban­donan todo por su príncipe azul. Para ellas no hay límites ni obs­táculos. 

Hacen lo que está en sus manos para alcanzar sus sueños. Para Sofía Monasterio, gerente de Marketing de Disney Studios, a estas chicas de la realeza, a las que el público hoy denomina como princesas actuales, se las puede ver más empoderadas y el guion de las películas ya se aleja de lo que la gente estaba acostumbrada a ver en el pasado, como la bús­queda de su príncipe azul.

Ema y Ximena

Ema Nacif, la hija de la presenta­dora de TV e influencer, Ximena Zalzer, tiene apenas cuatro años, pero ya elige entre princesas, superhéroes o superheroínas. Si bien disfruta de enfundarse en el vestido de Elsa, el personaje prin­cipal de Frozen, ama también el papel de los superhéroes y de los

 villanos de las cintas cinemato­gráficas. Tanto es así que ahora uno de sus personajes favoritos es Chase, el perro policía de la serie animada de aventura Paw Patrol.

 “La nueva generación de niños es más complicada que en otras épocas. Recuerdo cómo era la crianza de antes. Nuestros pa­dres daban órdenes y nosotros acatábamos sin rechistar. Ahora hay muchos por qués y pregun­tas de por medio. 

Y eso no está mal. Es más, creo que es bueno, porque los hijos tienen derecho a ser libres, a decidir y a entender los motivos. Si bien como padres debemos ejecutar y dar órdenes, y ellos deben cumplirlas. No po­demos dejar de escucharlos”, afirma Ximena. 

A su hija, asegura, no le impone los colores de niña o los pasteles para su vestuario, tampoco le exi­ge que sus mejores amigas sean niñas. Si ella decide que sean hombres, le da total libertad. Lo que quiere es que sea feliz, que ella cree su círculo, dado que con­sidera que es la mejor forma de poder explotar las cosas buenas que tiene, tanto en su formación como persona, como también en su decisión de lo que quiere llegar ser en un futuro. 

“El tiempo de disfrutar de las princesas siempre está, pero creo que también nuestras hijas pueden ponerse en los zapatos de una villana. Tenemos que dajarlas ser. Dejar que usen su imaginación y empaticen en los diferentes papeles. 

A veces, como padres nos toca ser héroes y otras los villanos. No es tan cierta la vi­da de las princesas y color de ro­sas. 

No podemos dejar a nuestras niñas solo en esa burbuja porque el mundo luego se las puede co­mer. Es bueno mostrarles la rea­lidad de todo”, remarca. Se considera una excelente mamá. Es muy abierta con su hi­ja, porque Ema desde que tiene uso de razón ya no vivía con su papá y ella entiende esa situa­ción. 

Dice que habla mucho con la pequeña, le explica las cosas y considera que es lo ideal decirle siempre la verdad y mostrarle las cosas correctas. Trata de que no tenga vergüenza, porque si ella quiere ir disfrazada a su colegio, tiene la libertad de hacerlo. “Trato de mostrarle que la gen­te debe quitarse la etiqueta de ser perfecta y que también es bueno ser diferente. 

Quiero llevarla por ese mundo a ella, por supuesto que con ciertas limitaciones, pe­ro, sobre todo, con total libertad”, remarca, mientras Ema, disfraza­da de la reina del hielo (Frozen), le pinta la boca, algo que la pe­queña disfruta al máximo, cuan­do su mamá está en casa.





6. Blancanieves.  Inspirada en un cuento de hadas alemán. Fue la
primera princesa de Disney

7. Aurora. La vida de una bella princesa, un encantamiento
y un apuesto príncipe 

8. Rapunzel. La valiente y mágica protagonista de Enredados

9. Cenicienta. La idílica historia entre una plebeya y un príncipe

 ¿Princesas o heroínas?

 Así como hay princesas, hace mu­chas décadas ya existían cómics y también películas que mostra­ban historias de superheroínas. Una de las primeras fue la Mujer Maravilla, luego llegaron la Mujer invisible, Superchica, Batichica y actualmente Capitana Marvel, que demuestran que no solo los hombres pueden arriesgar sus vidas por salvar al mundo. En criterio de la bloguera y ci­néfila Jessika Banzer, la mujer por naturaleza es multifacética y tratar de etiquetarla es un error, porque al hacerlo nos ponemos límites. 

Ser una mujer, indica, es ser imagen de poder, porque ellas conjugan inteligencia, tena­cidad, preparación, resiliencia, ambición, dulzura, nobleza, ele­gancia, belleza, ingenio, actitud, femineidad y ambición. “Ahora las protagonistas de nuestra época son princesas empoderadas que crean su pro­pio imperio y dirigen su propio destino. Son sus propias heroí­nas, unas ‘wonder women’, que pueden actuar solas o en equi­po, porque reconocen su valor y tienen amor propio y, al hacerlo, pueden sumar a quien esté a su lado y así luchar por sus objetivos o por la misión que elijan en su vida”, remarca. Agrega que la mujer del siglo XXI es una inspiración. +

Es una apasionada y enfocada fémina, una emprendedora incansable, impecable dama, ferviente lucha­dora por la equidad y, a su vez, dulce y abnegada madre, com­petitiva empresaria y amante o amiga incondicional. “Podemos ser todo. Lo único que varía entre un ser humano y otro son sus principios, valores, circunstancias y experiencias que los moldean y hacen que creen su propia senda hacia sus objetivos. 

Las niñas lo saben y ya levantan su voz y exigen el mismo respeto a sus derechos para ellas y sus pa­res en un mundo donde aún exis­ten prejuicios y desigualdad. 

Esta nueva generación llega inspirada y apoyada por sus predecesoras, causando un impacto positivo en el mundo. Somos princesas em­poderadas, líderes de nuestros reinos y heroínas de nuestras propias batallas”, apunta.

 Sofía Monasterio agrega que durante las pasadas generaciones las niñas crecieron conociendo a las dulces princesas creadas por Disney Studios, como Cenicienta o Blancanieves. Con el pasar del tiempo se han actualizado, tanto las historias que han trascendi­do en el tiempo, como las más recientes, de princesas, con un tinte de heroínas.

 “Al cambiar el tiempo y las de­mandas de los cinéfilos, el mundo Disney continúa evolucionando para adaptarse a su público. Por eso hoy vemos historias animadas de hace muchos años cobrar vida en películas llamadas ‘Live Action’, con personajes reales, que se con­vierten en prototipos”, concluye.





Mérida. La joven de Valientes se enfrenta a todos los cánones de
su época.

 CON EL DEBER 10 personajes y libros de Disney

 Desde el pasado martes 22, la colección Baila con tu princesa estará disponible para acompa­ñar a las niñas en sus juegos o a la hora de ir a la cama, ya que también circulará, junto con EL DEBER, una caja musical.

 Son 10 las figuras de prin­cesas, que se venderán todos los martes de noviembre y di­ciembre junto con la edición impresa del diario mayor, ade­más de una caja musical en la que podrán colocar una figura cada noche para verla bailar mientras disfrutan de alguno de los libros, de tapa dura, con 32 páginas que acompañan a cada personaje. 

Pueden completar la colec­ción de las princesas Disney con las 10 entregas que saldrán hasta el 24 de diciembre junto con la edición impresa de EL DEBER, cada una a Bs 60. En la octava entrega, vale decir el 10 de diciembre, una princesa estará acompañada por la caja musical metálica. 

En esa opor­tunidad el costo será de Bs 120. En los libros podrán encon­trar cada una de las historias, sus amigos y todas sus aventu­ras. La venta al público se reali­zará únicamente por medio de los canillas. El stock es limitado.