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Es miércoles por la noche y en uno de los salones del segundo piso de la iglesia Divino Niño de la capital cruceña se realiza una de las reuniones habituales del grupo de Alcohólicos Anónimos que se reúne allí.

La veintena de personas reunidas son comunes y corrientes, como cualquier vecino, amiga o amigo, familiar o compañero de trabajo. Sin embargo, a medida que van tomando la palabra y contando sus historias personales es fácil percibir que son sobrevivientes, no de una batalla sino de muchas en las que la adicción al alcohol los ha derrotado, los ha dejado al borde del abismo y les ha dejado profundas heridas en el alma y en algunos casos hasta físicas.

Pero a la vez, son guerreros que en algún momento de sus vidas decidieron hacerle frente a este problema y siguen en la lucha a diario, porque han aprendido que mantenerse sobrios 24 horas ya es una gran victoria y que cada día es empezar de nuevo. Grupos como este de Alcohólicos Anónimo (AA) o Doble A les permite compartir sus experiencia con otras personas en su misma condición y les ayuda a darse cuenta que no están solos y a sentirse acompañados.

Si alguna vez ha estado en tratamiento por adicción al alcohol o ha conocido a alguien que haya asistido a Alcohólicos Anónimos, es probable que haya escuchado el dicho, ‘un día a la vez’. “La frase no es solo un estímulo común, tiene un gran significado que representa la gratitud que una persona siente por su sobriedad y la importancia que tiene en el presente. Explorar esta frase común para la recuperación de la adicción y la importancia de llevarla a cabo puede ayudarnos a vivir cada día como llega para que podamos permanecer sobrios y agradecidos”, explica el siquiatra estadounidense Jeffrey Berman del Hospital Universitario Robert Wood Johnson.



El origen

Un día a la vez es un concepto que se encuentra en el libro de texto básico de AA, el Libro Grande. Bill Wilson, el cofundador de esta comunidad internacional el que hace recuerdo en ese texto que, como personas con adicciones, no nos curamos de nuestra enfermedad solo porque nos hemos abstenido durante algún tiempo.

“Lo que realmente tenemos es un indulto diario”, escribió, “sujeto al mantenimiento de nuestra condición espiritual”.

Cuando se le pregunta a las personas que conviven con esta adicción es fácil darse cuenta que ‘Un día a la vez’ o aplicar ‘el plan de las 24 horas’ es un consejo que lo aplican con sinceridad y que cumplen.

“A mí me sirvió mucho”, cuenta Carlos (nombre ficticio) porque llegué con 32 años a Alcohólicos Anónimos y me preguntaba por dentro ¿No voy a poder beber nunca más? Con esa mentalidad y pocos conocimientos que tenía esa era mi interrogante, pero conforme pasaron los días me fui enterando de qué se trataba y de por qué debía manejar el criterio de las 24 horas. No es más que asumir la idea que hoy no bebo pase lo que pase. He aceptado de que si tomo, aunque sea una copa me provoca esa compulsión de tomarme uno y luego otro trago más. Esa primera copa es el gatillo que dispara la bala hacia el desastre de nuevo”, comenta Carlos.

En mi experiencia. ‘Solo por hoy’ es similar a decir solo por 24 horas no tomaré alcohol. Pospongo la primera copa por 24 horas. No puedo programar mi vida y decir no voy a tomar los primeros tres meses, porque ya antes yo me hice esa promesa a mí, a mis seres queridos, en mi trabajo y volví a caer. Eso fue minando la fuerza de voluntad que nos reclama la gente de afuera ‘ay que poner fuerza de voluntad’ nos dicen, pero la fui perdiendo con los años, de fracaso en fracaso y de frustración en frustración”, cuenta Juan (nombre ficticio) y explica que Alcohólicos Anónimos segmentan los 30 días del mes en 24 horas.

“Cosa que de entrada lo hacemos con una mentalidad positiva, ganadora de que solo por hoy no voy a tomar esa primera copa que desencadena en nosotros pensar de que una copa es poco y 20 son insuficientes . Entonces, cuando yo cumplo mis 24 horas y voy nuevamente a mi reunión de AA tengo esa sensación de haberlo logrado, de haberlo conseguido, tengo esa necesidad de ir por unas nuevas 24 horas y en mi reunión recargo esa nueva voluntad y poco a poco va reviviendo en mí esa fuerza de voluntad”, sostiene Juan.

Básicamente, estar 24 horas sobrios o Un día a la vez significa que cada individuo tiene la obligación diaria de satisfacer sus necesidades espirituales, incluida la gestión de su propia sobriedad. “No hay cura para la adicción, solo una responsabilidad para con uno mismo cada nuevo día de permanecer sobrio. Esto permite que las personas en recuperación no tengan que preocuparse por un compromiso con la sobriedad para siempre, sino solo en el presente. Tomar la sobriedad por hoy es una pastilla más fácil de tragar que para siempre, y permite que una persona se sienta cómoda con sus objetivos de recuperación”, sostiene Berman.

Falsas promesas

Barry Leach es el autor del libro Viviendo sobrio, de AA y allí cuenta, desde su propia experiencia su lucha por mantenerse sin beber alcohol. “En nuestros días de bebedores, se nos presentaban frecuentemente épocas tan males que jurábamos, ‘nunca más’.

Hacíamos promesas por términos tan largos como un año, o le prometíamos a alguien que no volveríamos a tocar el licor durante tres semanas, o tres meses. Y por supuesto, ensayamos la abstención y contención completas durante diversos períodos de tiempo”, relata Leach que luego agrega que a pesar de las promesas eran frecuentes las recaídas y que en muchas ocasiones esa promesa de no beber aplicaba únicamente al ‘trago fuerte’ y no a la cerveza y al vino, un autoengaño que al poco tiempo se ponía en evidencia.

“Con tales batallas en nuestro pasado, nosotros los A.A. tratamos de evitar las expresiones ‘completamente abstemios’ y ‘hacer juramentos’. Nos recuerdan todos nuestros fracasos.

Aunque comprendemos muy bien que el alcoholismo es una condición permanente e irreversible, nuestra experiencia nos ha enseñado a no hacer promesas a largo término respecto a permanecer abstemios. Sabemos que es más realista y más exitoso el decir simplemente, “Sólo por hoy no voy a beber”.

Aun si bebimos ayer, podemos decir no beber el día de hoy. Puede ser que mañana volvamos a beber. ¿Quién sabe si estaremos vivos? Pero durante estas 24 horas, decidimos no beber. No importa cuál sea la tentación o provocación, tenemos la determinación de llegar a cualquier extremo que sea necesario para evitar el beber hoy”, reflexiona Leach.

Una persona no solo se compromete a vivir hoy sobria, sino que también se compromete a hacer todo lo que implica mantenerse sobrio durante las próximas 24 horas. Estos compromisos incluyen, por ejemplo manteniendo una actitud positiva, abordar un problema a la vez, reaccionar amablemente con los demás y hacer el bien con ellos y un enfoque en amarse a uno mismo a través de técnicas de meditación, de la vida espiritual o la voluntad de salir de una zona de confort para probar cosas nuevas.

“Yo aplico el Un día a la vez no solo en los temas de la bebida, también trato de hacerlo en los temas de las relaciones interpersonales, si controlo a través de esto la ira, la rabia, la autocompasión y voy controlando todos mis defectos de carácter. Entonces consigo algo importante en mi vida”, cuenta Juan.

Dónde acudir

Actualmente existen aproximadamente 1.000 miembros en 100 grupos de AA en Bolivia. Para consultar información puede acudir a la calle Vallegrande Nº 562 o consultar a través de los teléfonos: 336-8182 Teléfono 33 3-29720 – (591) 613 70336.

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