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El plan de convertir a Sport Boys en un poderoso equipo acabó en pesadilla. Ese fue el discurso del exministro de Gobierno Carlos Romero cuando asumió, a comienzos de 2015, la presidencia del club, luego de un acuerdo verbal con el propietario, Pedro Zurita. De entrada, ese mismo año consiguió el título, y lo clasificó para la Copa Libertadores de 2017. Luego, a mediados de 2019, vino la decadencia del ‘Toro’ warneño que quedó sin presidente, pese a que Romero nunca confirmó su salida del club y que estaba en una época de intensa actividad política.

La caída de Evo Morales el 10 de noviembre del año pasado también arrastró a Romero (que era ministro de Gobierno, entre 2012 y 2019). En la actualidad está con arresto domiciliario.

Ahora se sabe que entre tres y cuatro meses antes de que terminara el anterior año, la exautoridad dejó de comunicarse con el club para informar al menos si seguiría siendo presidente o si dejaría el mando; entretanto, sumaban los sueldos impagos por cinco y seis meses. Por ello, la institución comenzó a perder a jugadores que se declararon en libertad, amparándose en la justicia deportiva. Ese fue el caso de Franz Gonzales (The Strongest) y Hugo Rojas (Always Ready).

La situación en el ‘Toro’ se volvió insostenible y no había rastros del manejo ‘supuestamente’ adecuado de su economía, que decía haber realizado Carlos Romero en el inicio de su gestión. En esa época, luego de estabilizar las cuentas e inyectarle presupuesto a la institución, incluso dijo, en una entrevista que le realizó DIEZ, que no aceptaba patrocinadores de empresas del Estado para evitar susceptibilidades. Aseguraba que con los que tenía le bastaba al club. Es más, en la camiseta del equipo warneño ya no había espacio para más auspiciadores.

La buena salud económica del Toro era un espejismo, que quedó al descubierto meses después. Pese a ello, armaron un plantel competitivo, que no le dio resultados y que tenía una planilla mensual de 220.000 dólares, muy distantes a los $us 2.000 al mes que maneja en la actualidad la institución warneña, dinero que sale del bolsillo de los dirigentes.

Cuando se comenzó a superar los $us 200.000 fue en el equipo que participó en la Libertadores de 2017, y en esa ocasión el premio por la clasificación al torneo internacional fue de $us 1.800.000. Con publicidad, se calcula que en el club se llegó a manejar unos $us 3.000.000.

Luego no se supo qué pasó con esos millones, y las deudas fueron creciendo hasta que se tuvo que bajar la planilla mensual a $us 80.000. Así se llegó a finales de 2019, con varios meses de sueldos impagos y sin dinero para costear los viajes del plantel para los partidos. Por ese motivo, Sport Boys no pudo trasladarse para jugar contra Real Potosí, y el Tribunal de Justicia Deportiva (TJD) de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) lo desafilió por el walkover.

Así, Sport Boys, ya descendido, intenta sobrevivir este 2020 saneando sus deudas, aunque es prácticamente imposible pues no tiene ingresos. “Costará sanear el club. Romero dejó una deuda en impuestos de Bs 1.000.000 y de $us 500.000 en pago a jugadores y cuerpo técnico. Es increíble lo sucedido”, sostuvo Pedro Zurita, propietario de Sport Boys, club que compró en $us 10.000 en el 2000 para llevarlo de Santa Cruz a Warnes.

Entre los montos más fuertes que se les debe a los jugadores están los de Juan Vogliotti, Alexis Messidoro y Fortunato. También se le adeuda al entrenador argentino Carlos Fabián Leed, que fue el que lo condujo al título. “He estado negociando con ellos, y les dije que Sport Boys va a desaparecer si insisten en cobrar. Lo que les he ofrecido son acciones y algunos han aceptado. Seguimos negociando”, sostuvo.

Zurita, que también está a cargo de las categorías menores y que ocupa la vicepresidencia del club, explicó que Luis Ruiz pasó a comandar por segunda ocasión al ‘Toro’ warneño luego de que ofertara su ayuda como past presidente.

Sin explicación

Ruiz sostuvo que no encuentra explicación para la crisis de Sport Boys por los montos que se manejaron. “Recuerdo que asumí el mando de Sport Boys luego del ascenso (2013) con el exalcalde warneño, Mario Cronenbold, de presidente. Se logró cubrir una deuda de $us 700.000 que después la bajamos a 30.000. Estuve un año, y después vino Romero, que manejó $us 3.000.000”, sostuvo.

El dirigente afirmó que están trabajando para volver a la División Profesional. “Lo que estamos preparando son demandas. Vamos a exigir que se cumpla la sentencia constitucional y que se restituyan nuestros derechos. Al cumplirse el amparo que le da la presidencia de la FBF a Robert Blanco, todos los actos que se dieron con el actual estatuto federativo quedan nulos. Entonces nosotros seguimos en la primera división”, sostuvo Ruiz, que no quiere saber de disputar la Copa Simón Bolívar para buscar el ascenso, pues asegura que le corresponde seguir en el profesionalismo. “Haremos valer nuestros derechos”, recalcó.

Al detalle

Hinchas. Las barras que tiene Sport Boys son Raza Warneña y Los Walas. Los fanáticos que integran ambos grupos suman unas 600 personas.

Patrimonio. El club cuenta con 36 jugadores de la reserva y 22 de la sub19. Ellos serán la base del ‘Toro’.

Cambio de camiseta. Jhon Padilla, de Raza Warneña, dijo que Sport Boys debe volver a la División Profesional para recuperar “a los hinchas, que en Warnes ya usan camisetas de otros equipos”.

Cotizado. Pedro Zurita, propietario de Sport Boys, reveló que el exministro de Gobierno Carlos Romero le ofreció comprarle el club en $us 150.000 y dijo que, como no aceptó, la propuesta subió a $us 250.000. “No acepté porque su intención era llevarlo a Yapacaní”, sostuvo.

El dato

El club aseguró que le seguirá una acción penal a todos los que malgastaron el dinero de Sport Boys.