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El árbitro José Jordán fue suspendido por la Comisión de Árbitros de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) por el resto de la temporada 2021, debido a los errores que cometió durante el partido que Wilstermann le ganó a Royal Pari por 4-0 el sábado 23 de octubre, por la fecha 23 del torneo de la División Profesional.

Jordán habló con DIEZ y reconoció que quedarse sin trabajo a estas alturas del año es muy perjudicial para él porque vive exclusivamente del arbitraje.

“Afecta bastante no poder dirigir porque desde hace muchos años me dedico exclusivamente al arbitraje. Dejé mi trabajo como profesor de Educación Física porque debido a los constantes viajes tenía que poner reemplazante y los directores de los colegios no entendían mi situación”, dijo Jordán.

Estudió para profesor de Educación Física y ejerció ocho años su carrera en paralelo al arbitraje y al haber sido suspendido su situación económica será complicada.

“Este tiempo que no voy a dirigir me va a afectar mucho y sobre todo ahora que se acercan las fiestas de fin de año”, lamentó.

Para sobrellevar este tiempo que estará sin trabajo, Jordán presta dinero con el objetivo de tener algunos ingresos económicos.

“No tengo otra actividad aparte del arbitraje, así que con un poco de capital que tengo, gracias a mis ahorros, lo estoy moviendo con préstamos para sostenerme”, explica.

Esta sanción llega en un mal momento, hemos pasado una pandemia y cuando estábamos levantándonos de a poco llega este castigo que es muy fuerte, pero confío salir adelante con esos ahorritos que tengo”, agregó.

Jordán no tiene claro si su sanción es solo en la División Profesional o incluye la Copa Simón Bolívar, ya que tampoco ha sido designado en este torneo que está en una fase decisiva.

El presidente de la Comisión de Árbitros, Pedro Saucedo, no contestó a las llamadas y tampoco respondió a un mensaje de voz para aclarar sobre el alcance del castigo a Jordán. La nota oficial enviada a la FBF no especifica si el castigo es para todos los torneos convocados por la Federación.

Jordán aclara que es cochabambino de nacimiento, pero siempre vivió en Sucre, por eso se piensa que es chuquisaqueño. Tiene 43 años, es divorciado, se dedica al arbitraje desde 1993, y entre 2010 y 2019 fue árbitro FIFA.

Es la segunda vez en su carrera arbitral que es puesto en la 'congeladora', como refieren en términos del arbitraje. La primera vez fue en 2011 cuando estuvo poco más de un mes sin ser designado, porque a instancias de su asistente anuló un gol, por supuesta posición adelantada, a José Alfredo Castillo en el partido Oriente Petrolero-Bolívar.

“En ese entonces no se hizo pública la sanción, directamente no nos designaban, pero ahora se hizo público y la polémica fue mayor”, explica Jordán, quien considera que los árbitros no tienen defensa ni proceso cuando son castigados.

El informe de la Comisión de Árbitros de la FBF dice que Jordán no cobró cuatro penales para Royal Pari  frente a Wilstermann, con lo que discrepa Jordán.

“Los tres primeros no fueron penales, eso lo sostengo, y el último sí porque era una mano sancionable pero nos equivocamos todos los del cuarteto. Incluso en la última jugada nos dimos cuenta de que fue penal viendo las imágenes pero no tuvimos un buen ángulo para tomar la decisión correcta”, explicó.

En ese partido entre Wilstermann y Royal Pari, que se jugó en Cochabamba, Jordán estuvo asistido por los chuquisaqueños Ceferino Bejarano y Nelson Huarayo, quienes también están suspendidos y con los que coincide que solo hubo un penal que no se cobró y no cuatro como señala el informe.

“Creo que hay un poco de presión, los equipos andan presionando a los dirigentes, en este caso a nuestra comisión y entre también entre dirigentes, ya que quieren conseguir un premio internacional con sus clubes porque les ayuda mucho económicamente”, argumentó.

Debido a que le quedan pocos años más como árbitro profesional, José Jordán planifica su futuro. Entre las cosas que desea hacer está volver al magisterio, incursionar en la política y llegar a ser alcalde de Sucre. No se ha puesto plazos, pero analiza esa posibilidad.

“Cuando dejamos el arbitraje no tenemos jubilación ni ningún tipo de seguro, así que hay que seguir trabajando, por eso yo estoy pensando en algún negocio o volver al magisterio y al mismo tiempo incursionar en la política. Quisiera llegar a ser alcalde de Sucre, soñar no cuesta nada, pero ese es mi deseo que espero hacer realidad dentro de unos años”, finalizó.

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