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Con 42 años, el colombiano Alexander Balanta Cortés seguía enamorado del fútbol, pues todavía jugaba todos los fines de semana en varias ligas zonales de La Paz. El exjugador vivía aún de lo que cobraba por disputar partidos en los barrios, pues tenía fuerzas para seguir mostrando sus cualidades, que lo hicieron destacar desde su llegada a Bolivia hace 20 años. Así transcurría su vida y era feliz con lo que hacía; sin embargo, tres meses de terror debilitaron su salud y ocasionaron que el sábado 4 de julio (22:00) falleciera, según el informe médico por causa del Covid-19, que descartó su esposa, Corina Hurtado, asegurando que una serie de errores y desatenciones de los galenos ocasionaron ese final fatal.

Su pareja relató que el último partido que jugó Balanta fue antes de que comience la cuarentena, decretada por el Gobierno el 21 de marzo. Luego unos dolores en un dedo de su pierna izquierda llevaron al volante cafetero a hacerse un chequeo en el Hospital del Tórax. Allí le dijeron que lo que sufría era una trombosis, y que necesitaba de una cirugía, que al final se convirtieron en dos operaciones luego de que uno de sus dedos comenzara a necrosar, por la falta de circulación de la sangre en esa zona. La trombosis se da cuando se forma un coágulo en una vena de la pierna y se interrumpe el flujo normal de sangre hacia el corazón, que provoca un dolor fuerte. Esta afección puede llegar a ser fatal.

Debido a la necrosis acabó internado en el Hospital del Tórax, y con la segunda operación, este mal se extendió a cuatro dedos. “Me internaron por una trombosis, me operaron y lastimosamente uno de mis dedos empezó a necrosar. Unos días después estalló el tema del Covid-19 y tres médicos de ese nosocomio resultaron infectados. Al día siguiente me hicieron la prueba y 72 horas después me dijeron que tenía coronavirus”, contó en ese momento el exjugador de Destroyers (Santa Cruz), Primero de Mayo (Beni), Iberoamericana (La Paz) y Universitario (Chuquisaca).

Para su esposa fue increíble lo que pasó ahí, y señala que la mala atención que recibió fue una de las causas por las que Balanta terminó con su pierna izquierda necrosada, y con los ánimos por los suelos por el trato que recibió del personal. “Todo lo que le hicieron estuvo mal. No nos dejaban ni verlo, pues ya se había contagiado de Covid-19. Lo encapsularon, prácticamente, y casi nadie lo atendía por miedo al contagio”, afirmó.

Siguió su odisea

Como su salud empeoró con cada cirugía, Balanta fue trasladado al Hospital del Norte, de El Alto. En ese centro de salud estuvo las últimas dos semanas de su vida. Por último, los médicos decidieron amputarle la pierna izquierda, pues la trombosis seguía empeorando su salud con la necrosis avanzando en su cuerpo. La operación fue el viernes y al parecer todo había salido bien, aunque Corina Hurtado aclara que le dijeron que había que esperar 72 horas para ver cómo reaccionaba su cuerpo.

“Eso fue el viernes, y el sábado al mediodía hablamos por teléfono, y también lo hizo toda su familia desde Colombia. Él estaba bien. Lo peor vino por la noche cuando nos informaron que mi marido había fallecido. Nadie lo podía creer”, relata Corina, que no halla consuelo por la partida de su esposo. 

“En el informe médico dicen que falleció de Covid-19, pero él no tenía fiebre, tos ni síntomas típicos de la enfermedad”, concluye Corina, que hasta las 16:00 del lunes aún esperaba para que le entreguen las cenizas de Balanta, cuya presencia será extrañada cada fin de semana en las ligas zonales paceñas, como Adesu, Villa Copacabana, El Tejar u Obrero. En las redes sociales los amigos que le dio el fútbol hicieron conocer su pesar por la partida de Alexander Balanta, describiéndolo como un buen jugador y una gran persona.

La pandemia golpea al fútbol nacional

En Bolivia, además del exjugador Alexander Balanta, el virus ya ha cobrado la vida del futbolista Frans Román Guzmán, del Beni. También fallecieron los técnicos Hernán Melgar, Jorge ‘Cajeta’ Justiniano y Luis Carmelo Román, y el presidente de la comisión de árbitros de la ACF, Remberto Gonzales.

Las reacciones

Ayuda. Futbolistas Agremiados de Bolivia (Fabol), según su representante David Paniagua, entregó una colaboración económica al colombiano.  “Hablamos con él y quedamos en coordinar para poder más adelante gestionar una prótesis”, explicó Paniagua, quien lamentó la pérdida. 

Percy Colque. El exfutbolista dijo “que esta es una mala noticia, un golpe duro de la vida. Oremos por la fortaleza de su familia y que Dios lo cuide en su gloria”.