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Nunca lo igualó en juego y por ello el resultado fue más que justo. El Bayern Múnich se dio un festín de goles haciéndole vivir una pesadilla al Barcelona tras aplastarlo por 8-2, en los cuartos de final de la Champions. De esa manera, el equipo alemán se aseguró un lugar en las semifinales del torneo, donde tendrán de rival al vencedor de este sábado (15:00) de Manchester City-Lyon.

Los alemanes caminaron por momentos, pero cuando aceleraron fue para celebrar uno de sus goles. El Barcelona no hizo pie, y mucho peor cuando su mejor jugador, Lionel Messi, bajó los brazos, convencido de que el solo contra el mundo no iba poder cambiar el desastre, o el ridículo como afirman algunos medios españoles. 

La única vez que pareció un rival digno el Barza fue en el momento que el marcador se puso 1-1. Müller se hizo presente en el gol a los 4' minutos, pero a los 7' su compañero de equipo, Alaba, igualó de autogol. Era un espejismo el empate, pues luego se vio en cancha un Bayern arrollador contra un Barza desconocido, y buscando solo no ser goleado.

Así el partido se hizo fácil para el equipo alemán que fue consolidando la goleada con los tantos de Perisic (20'), Gnabry (27') y nuevamente Müller (31'). Luego anotaron Kimmich​ (63'), Lewandowski (81') y Coutinho (86' y 88'). Suárez (56') descontó cuando varios de sus compañeros parecían unos postes superados a cada momento.


Fue una lección de fútbol del Bayern, que en esta final de ocho de la Champions en Portugal es el principal favorito para ser campeón. El fútbol que demostró ante Messi y compañía fue de ensueño, con todos sus jugadores en un nivel superior. Ridículo del Barza, que ahora debe replantear su plantel, si quiere ser competitivo en Europa.