Escucha esta nota aquí

Blooming rescató este martes un valioso punto con el empate (2-2) en casa ante Bolívar en partido válido por la fecha 18 del campeonato. 

Ya son ocho los encuentros que este equipo cruceño no  gana, motivo por el que se encuentra en el puesto 14 en la tabla de posiciones. 

El gol de Rafinha, de tiro penal, a los 78 minutos fue un alivio para el representativo que dirige Hernán Meske, que tuvo en el arquero Braulio Uraezaña a la pieza clave para lograr la paridad por sus oportunas tapadas.

Blooming sorprendió a los celestes paceños a los 10 minutos con el gol del defensor Abraham Cabrera, quien aprovechó un centro al corazón del área para cabecear y abrir el marcador.

Hasta antes de la anotación, la academia cruceña tenía muchas dificultades para mostrar firmeza en su juego. Bolívar empezaba a copar zona enemiga con mayor facilidad y eso se manifestaba en el mejor trato a la pelota.

La tarea del volante español Alex Granell en el rol de distribuidor  fue determinante en el equipo que conduce el brasileño Antonio Zago, como también ocurrió en algunos momentos con Erwin Saavedra, que hace el desgaste en la ofensiva.

Le costó a Bolívar lograr al empate, pese al dominio, porque Blooming puso empeño en proteger la victoria transitoria. Richard Spenhay, Juan Ferrufino y Rafinha batallaron para lograr equiparar fuerzas, especialmente en el medio campo, sin embargo la presión de la visita tuvo su premio a los 41 minutos cuando un tiro de esquina de Saavedra hizo posible que el argentino Leonardo Ramos cabecee sin marca.

Con este resultado se fueron ambos equipos al descanso. La impresión que dejó la primera parte fue que Bolívar jugaba mejor y Blooming suplía sus deficiencias con esfuerzo.

A los 51 minutos, nuevamente Blooming fue víctima de otro tiro libre. Granell lo ejecutó y César Martins, que reemplazó a Luis Gutiérrez en el complemento, logró la remontada.

Desde ese momento, Bolívar asumió el mando del partido y ante la facilidad que le daba el dueño de casa empezó a generar peligro sobre la portería de Uraezaña, que con grandes tapadas evitó que Villamil, Roberto Fernández y Ramos consoliden la victoria.

El fútbol es así. El que no los hace, los recibe. Tal cual. En las pocas arremetidas que Blooming tuvo en el tramo final sobre el arco de Javier Rojas llegó el penal que le devolvió la sonrisa.

Un centro de Julio Pérez al punto de penal ocasionó que Saavedra toque la pelota con la mano. La vio el árbitro Raúl Orosco, quien no dudó en cobrar la falta.

Fue el momento de Rafinha. No falló; marcó de penal a los 78 minutos. Quizás sin merecelo, Blooming estaba salvando al menos un punto. Le costó bastante, aunque el protagonista del resultado final fue Uraezaña, quien incluso en descuento impidió que Bruno Miranda le cambie la historia al partido.

Comentarios