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Revitalizador triunfo de Blooming en el clásico 189 de la historia profesional. Jugando a gran ritmo, golpeando en el momento justo y luego sosteniendo el resultado gracias a las manos de Rubén Cordano, la academia superó a Oriente (3-1) y se sacudió de los últimos malos resultados. Y de paso, afianzó al DT chileno Miguel Ponce, que había perdido crédito ante los hinchas tras la goleada ante Emelec y unas declaraciones fuertes que dio ante los medios.

Pero en el clásico hay que destacar la apuesta del técnico, que sorprendió con un ataque veloz con Clodys y César Menacho y que se la jugó con Jesús Manuel Sagredo y Julio Pérez para desbordar y centrar con precisión cada vez que tuvieron chance. El primero construyó el tanto del apertura y el segundo marcó un golazo para desnivelar un clásico con mucho nervio. Y de ahí para adelante apareció Cordano, cuyas atajadas (sobre todo a Carreño) fueron vitales.

Pero vamos por parte. Blooming fue más en esa primera etapa, acertó Ponce con los Menacho y arrinconó a un Oriente lento en la última línea. El disparo al horizontal de César, tras un rebote del meta Rodrigo Banegas (7’), avisó lo que se venía. Utilizó bien la academia el factor sorpresa, partiendo de los pies de Cordano y acabando en la finalización de los atacantes. La diferencia estuvo ahí, en la rapidez con la que jugó Blooming.

El 1-0 llegó así, con una arremetida de Clodys, cuyo remate despejó el palo derecho y tras ello, un preciso centro de Julio Pérez, permitió que César Menacho liquide elevándose bien y golpeando antes que Franco. Banegas manoteó, pero no fue suficiente ya que el balón traspasó las redes. Ese gol era el premio para un equipo concentrado, que comenzó bien, que entendió que con velocidad y sorpresa, podía hacerle daño a un Oriente desconcertado.

Los de ‘Vitamina’ no encontraron nexo y el solitario remate de Samuel Pozo, cruzado y desviado del arco de Cordano, fue lo más peligroso que generó en esa etapa. Matheo Zoch, Carlos Bueno y Ronaldo Sánchez estuvieron distantes mermando opciones de desequilibrio en ofensiva. Es más, esa desprolijidad pudo haber costado una nueva caída cuando Junior Sánchez no llegó a tiempo para golpear un tiro libre envenenado enviado por Joselito Vaca (26’).

En el complemento Oriente comenzó mejor, utilizando la banda izquierda como ruta, con Zoch y Sánchez siendo más protagonistas. Respaldó Rojas y complicó a una defensa que dubitó. El 1-1 llegó a los 56’ a través del mexicano Bueno, que aprovechó un rebote de Cordano tras zapatazo de Zoch y empujó prácticamente con el arco a disposición. Ese gol, tonificó a Oriente, solo cuatro minutos después vino un baldazo de agua fría: expulsaron a Daniel Franco.

Esa situación complicó a ‘Vitamina’ que tuvo que rearmar su defensa de inmediato, sacando a Ronaldo y colocando a Mercado en su lugar. Pero además, para no perder juego ofensivo, sacó a Zoch y colocó a Jaime Carreño que comenzó bien, penetrando por el medio y rematando directo apenas tuvo espacio. Blooming, de a poco, fue retomando el control y volvió a insistir en campo rival explotando las bandas. Ahí estuvo otra vez la fortaleza para lograr el desnivel.

La cancha ya estaba húmeda y la llovizna que cayó desde los 60’ pronto se convirtió en un aguacero. Esa situación fue bien aprovechada por Sagredo, que tras centro de Pérez en un desborde por derecha, sacó un riflazo a los 68’ para vencer al buen portero Banegas. Ese 2-1 fue clave para Blooming porque le permitió seguir creyendo que se podía. Obligado por las circunstancia, ‘Vitamina’ puso a Carreño por Zoch, y el chileno comenzó a ser inquietante.

Pudo haber igualado Oriente a los 79’ a través del mismo Carreño, pero las manos de Cordano lo impidieron. Había que aguantar y salir de contra. Ahí le cometieron un penal a Veizaga (89’) y teniendo todo Arismendi para liquidar el pleito, falló su disparo ante gran tapada de Banegas. Quedaban los 4’ de descuento y Oriente se la jugó por el empate, pero en una contra, Veizaga liquidó (93’) generando una algarabía en la academia. Nada que hacer, Blooming se adueñó del clásico y hoy festeja porque puede reconstruirse, a partir de esta victoria.

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