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El último superclásico cruceño de este primer semestre tendrá mucho en juego, más allá de que los rivales de siempre tienen realidades diferentes. Blooming y Oriente están obligados a ganar a como dé lugar; la academia porque quiere seguir teniendo la posibilidad matemática del llegar al título, mientras que los refineros no pueden fallar porque un triunfo es lo único que puede salvar la mala campaña en este torneo Apertura. Este domingo, desde las 19:30, se juega en el Tahuichi.

 Celestes y albiverdes llegan a este duelo con lo mejor que tienen y sin bajas de último momento, es decir que no habrá mayores novedades en los respectivos oncenos porque presentarán la base de las anteriores fechas.

La academia, que dirige Erwin Sánchez, no baja los brazos y sigue con la ilusión de pelear por el título, pues tiene 41 puntos y está a 10 del líder Bolívar (51). Con un triunfo puede acortar distancia a siete unidades, cuando restarán tres jornadas, es decir 9 puntos por disputar.

Blooming viene apostando seriamente para estar en los primeros lugares, por eso la dirigencia y el cuerpo técnico decidieron entrenarse en Cochabamba desde hace varios días, con el objetivo de alcanzar una mediana adaptación a la altura que permita ganar de local y de visitante, a pesar de que ya cedió tres puntos de local en la derrota ante Royal Pari. A pesar del traspié, los celestes siguen firmes con la ilusión de escalar nuevamente porque si logran los tres puntos hoy pueden subir al segundo lugar.

Por su lado, los albiverdes, dirigidos por Mauricio Soria, ya no tienen chances para alcanzar al puntero, ya que solo han sumado 34 puntos que los ubican en la sexta posición, luego de 22 jornadas disputadas. Con ese panorama, el objetivo de Oriente es ganar por el honor, para salvar el semestre y dejar sin chances a su eterno rival, pero sobre todo para romper una mala racha de no vencer en un clásico desde hace más de dos años, es más, la academia ha ganado los últimos cuatro encuentros.

El duelo tiene sabor a revancha para muchos, uno de ellos es el central Mario Cuéllar, que en el anterior clásico cometió un grueso error sobre el final que le costó el partido a los refineros. El defensor se dejó quitar el balón con Rafinha, que no perdonó y puso el 0-1 definitivo para los celestes que alargaron su racha de victorias sobre el archirrival.

Para Blooming también esta es la posibilidad de alargar esa buena racha que lleva más de 500 días sin perder ante el rival de siempre, algo que tiene a los hinchas celestes motivados para esta jornada, pues el objetivo es alcanzar o superar los 1.000 días que Oriente sumó sin perder, en su momento.