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La selección boliviana iniciará su camino rumbo a Catar 2022 en el majestuoso estadio Maracaná de Río de Janeiro, después de que la Conmebol  aceptó la solicitud de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) de cambiar de sede. Al inicio, el primer partido de las eliminatorias, que se disputará el 4 de septiembre, tenía marcada como sede a Recife.

La dirigencia brasileña solicitó con 60 días de anticipación, como manda la norma, la modificación de la ciudad que albergue este partido. El objetivo de la CBF es concentrar a su combinado en Granja Comary, infraestructura de su propiedad y que se encuentra en Río de Janeiro, para facilitar el desplazamiento de su delegación.

Desde el escenario deportivo Jornalista Mário Filho, más conocido como Maracaná, hasta el aeropuerto internacional más cercano existen 150 kilómetros, aproximadamente. También se convierte en un lugar accesible para realizar un control sanitario por el coronavirus.

"La CBF nos había pedido la autorización en días pasados para jugar en Río de Janeiro el 4 de septiembre y se la dimos. Estamos tomando las previsiones (necesarias)", declaró el DT de la Verde, César Farías.

La FIFA mantiene septiembre como el mes para el inicio de las clasificatorias en Sudamérica, salvo alguna decisión que anuncie en las siguientes fechas. Todo dependerá del manejo que hagan las autoridades gubernamentales frente a la emergencia sanitaria.

"Tenemos que estar preparados para las distintas eventualidades, sea mañana o el viernes, y no podemos tener excusas de no poder trabajar", indicó Farías, que se encuentra en la ciudad de Santa Cruz cumpliendo el confinamiento por la emergencia nacional.

Farías volvió a mencionar que su intención es comenzar la concentración el 16 de julio. Mientras espera la autorización del Gobierno, continúa con el trabajo vía online con un grupo de 70 futbolistas con un repaso sobre la conceptualización defensiva, transición, labor ofensiva y análisis de los rivales.