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Farías, ¿se va o se queda? Solo él sabe en este momento cuál será su futuro tras haber puesto en duda su continuidad, dejando que varias interrogantes den vuelta en el imaginario colectivo.

¿Elegirá marcharse con la selección nacional disputando un lugar en la Copa del Mundo, casi como un ganador que se va por la “puerta grande”? o ¿cederá a la tentación de permanecer en el cargo contra viento y marea ante el desafío de hacer historia llevando a una selección chica como la boliviana al Mundial?

Si se va ahora, Farías dejaría Bolivia “en ganador” a pesar de que la Verde ocupe el octavo lugar en la tabla, no tenga nada asegurado y simplemente cuente con chance de disputar, un lugar, sobre todo el repechaje, como lo tienen otras cinco selecciones.

Si se queda, corre el riesgo de ser uno de más de los muchos entrenadores que fracasaron en el intento de llevar a la selección boliviana a la Copa del Mundo.

Si logra el objetivo se le abrirán las puertas en todo el mundo, si no lo consigue, cargará la cruz de la eliminación.

Pero, ¿tendrá alguna vez otra oportunidad como esta tras no haber conseguido llevar al Mundial a Venezuela?

De todas maneras, hay que tener en cuenta que el venezolano algo quiso decir cuando en un momento de calentura antes del partido con Perú, señaló que “yo me iré, ya falta menos”, molesto porque reporteros gráficos, camarógrafos y periodistas tomaban imágenes de una práctica después del horario permitido.

Farías anunció después de la goleada a Uruguay, que su continuidad estaba en duda por las amenazas, acusaciones y reclamos que sufrió el martes.

“Voy a ser sincero, tengo que tomarme un tiempo y pensar, analizar las cosas. Hoy recibí tres amenazas de distintos aspectos. Uno, porque no se convoca a un jugador, otra, en el camarín. Fui el primero en entrar y vi cómo nueve o diez personas invadiéndolo y se suscitó un hecho que ya lo viví en Venezuela y no sé si estoy para exponer a mi familia. Al salir hay una amenaza a mi vida personal”, manifestó.

Farías dice que conversará con el presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, Fernando Costa, para definir su futuro. Por lo tanto habrá que seguir esperando.

Será que, como se dice, quien manifiesta que se va, ¿es porque ya se fue?




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