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Grande dentro y fuera de la cancha. Claudio Taffarel es una persona de palabra y más humilde de lo pensado. Para coordinar la entrevista con DIEZ respondió a todos los mensajes de texto, pactó un día y ese día estuvo ahí para decir que tras que tenga un espacio avisaría y haríamos la entrevista. Lo sorprendente fue que llamó personalmente para decir que estaba listo y que podíamos empezar, hasta nos regaló más minutos de los que le habíamos solicitado.

Taffarel fue un exitoso arquero de la selección brasileña que jugó tres mundiales y en uno de ellos, en Estados Unidos 1994, llegó a consagrarse campeón tapando un penal (a Daniele Massaro) en la definición desde los 12 pasos ante Italia. También logró dos títulos en la Copa América, el primero en su país en 1989, y el segundo en Bolivia en 1997, además de haber ganado varios campeonatos a nivel clubes.

Aún recuerda el gol agónico que le anotó Marco Etcheverry, el 25 de julio de 1993, en la eliminatoria para el Mundial de Estados Unidos. Fue el tanto que abrió el cerrojo porque después fue Álvaro Peña el que puso el definitivo 2-0. Significaba que Bolivia tenía el camino abierto para clasificarse al mundial y al mismo tiempo era la primera derrota de Brasil en la historia de las eliminatorias.

En la actualidad, Taffarel es parte del cuerpo técnico de la selección verdeamarilla, que comanda Tite, se desempeña como entrenador de arqueros y ahora él y todo Brasil apunta a ganarle a la Verde el 9 de octubre.

_Las eliminatorias al Mundial Catar 2022 se ponen en marcha en pocos días, ¿cuál es la expectativa en Brasil?

Este problema de la pandemia de coronavirus afectó a todos los equipos y a las selecciones que estaban muy bien organizadas y listas para empezar en su momento, pero se cambió todo y ahora estamos por comenzar en un momento que muchos jugadores no están listos, empezaron a jugar hace poco en sus clubes. Yo pienso que no es la mejor selección que jugará ahora, pero tenemos que jugar y vamos a hacerlo con lo que tenemos, será difícil para nosotros y para las otras selecciones, tenemos que aceptar este momento difícil, porque lo es tanto para el deporte como para la vida misma y eso tenemos que recordarlo siempre.

_Brasil tiene muchos jugadores en Europa y ellos ya están compitiendo, el campeonato Brasileirao también se está jugando, ¿esa es una ventaja para la Verdeamarilla?

Hace poco que nuestros futbolistas han comenzado a entrenarse, a practicar y a jugar en Europa, no llevan mucho tiempo ni muchos partidos, creo que eso no es una ventaja importante.

_Brasil siempre aparece como favorito para clasificarse a los mundiales, pero hay un camino que recorrer y muchos dicen que la eliminatoria sudamericana es la más difícil del mundo.

Te confieso que en el pasado, cuando jugué la eliminatoria 1994, fue muy difícil, sumamente difícil, incluso la última jornada estábamos en que podíamos ir o quedar fuera del mundial, logramos ganarle a Uruguay aquí en Brasil, nos clasificamos y luego fuimos campeones en Estados Unidos, pero fue muy difícil. En cambio, la última eliminatoria jugamos muy bien, hicimos grandes partidos, así que pienso que cada competición tiene su historia, esperemos que esta vez sea una eliminatoria feliz para nosotros, que el futbol sudamericano pueda ser bien representado en el mundial, porque eso también es importante, esperemos que Brasil se clasifique y si lo hace tiene que ser jugando bien y respetando a los adversarios.

Claudio Taffarel con la Copa del Mundo en sus manos. La ganó con la selección brasileña en el Mundial Estados Unidos 1994, después de una reñida final ante Italia

_Bolivia será el primer rival de Brasil el viernes en San Pablo…

La última vez que jugamos contra Bolivia en La Paz (en 2017) lo hicimos muy bien y la cosa más extraña es que nuestros jugadores no sintieron la altitud, una cosa muy increíble porque fue empate 0-0. Todos los jugadores estaban bien y corrieron mucho, fue muy extraño, diferente de las otras veces en las que estaban bajos en su condición física. Ahora jugamos en Brasil, donde estamos habituados y esperemos empezar bien, sabemos que Bolivia viene a San Pablo para jugar fútbol, para lograr algo y nosotros tenemos que ser serios y jugar bien porque de lo contrario no lograremos nada.

_Marcelo Martins, del Cruzeiro, es uno de los pocos bolivianos que juega en el exterior, ¿qué nos puedes decir de él?

Conozco a Marcelo. En diciembre del año pasado jugué con él y otros jugadores un partido que organizó Andrés D’Alessandro. Fue un partido con un fin benéfico en el que participó Marcelo. Estoy contento que él esté en Brasil, aunque es un momento difícil para el Cruzeiro, tiene muchos problemas. Marcelo es un buen jugador, muy querido y conocido por la gente en Brasil.

_¿Qué recuerdas más de los partidos ante Bolivia?

Me acuerdo de los goles que me hicieron en La Paz… (se ríe). En Brasil toda la gente se acuerda de eso.

_El que te hizo Etcheverry en 1993…

Sí. Etcheverry era un gran jugador, me gustaba mucho, era grande, era bello verlo jugar. Me acuerdo que me tiró una pelota que parecía normal, pero no, era difícil porque en La Paz vino más rápido de lo que pensé y mi movimiento en la altura no era rápido, entonces me pegó en el pie y se fue adentro, siempre lo recuerdo.

_Para los bolivianos es un gol inolvidable…

No, no puede ser (se ríe), nunca más…

_Ese partido fue el primero que perdió Brasil en la historia de las eliminatorias y el único en el que fue derrotado tomando en cuenta la eliminatoria de 1993 y el Mundial 1994…

Sí, no habíamos perdido nunca. Estábamos jugando un buen partido, incluso hablé con un periodista después del encuentro, cuando íbamos para el aeropuerto y me dice que hasta el cero a cero había escrito de título León Taffarel, porque era la figura, pero después del gol de Etcheverry cambió lo de león (se ríe nuevamente).

Etcheverry, en el piso tras ejecutar un débil disparo que de forma milagrosa y con la complicidad de Claudio Taffarel terminó en gol. Bolivia le ganó a Brasil 2-0 en 1993

_Es la historia de los arqueros que pueden pasar muy rápidamente de héroes a villanos, como en ese partido que le tapaste un penal a Erwin Sánchez, pero recibiste ese increíble gol de Etcheverry…

Si es así, pero siempre disfruté mucho de esto, sabía que cuando lo hacía bien no podía decir yo soy grande, porque mañana en otro partido podía ser muy malo, por eso hay que ser equilibrado.

_¿Y alguna vez hablaste con Etcheverry de ese gol?

Después de ese partido nunca hable con él. A propósito, ¿dónde se encuentra Etcheverry?

_Vive en Santa Cruz, su tierra natal…

Ah que bueno, si hablas con él le mandas un saludo.

_Seguro que le hago llegar…

Muy bueno, muchas gracias.

_Un año después de esa dura derrota, Brasil se coronó campeón mundial en Estados Unidos, levantaste la Copa del Mundo…

Ese título es el más importante para mí y creo que para la gente en Brasil también. Teníamos un gran equipo, de gente que quería ganar, que quería hacer bien las cosas por los hinchas y fue un placer jugar con ese equipo que lo componían Dunga, Mauro Silva, Bebeto, Romario, Branco, entre otros. Era un grupo formidable, jugamos muy bien ese mundial, yo pienso que merecimos ganar.

_Sin embargo, pese a ser campeones no faltaron los que criticaron el juego de ese equipo…

Mucha gente dice acá en Brasil que ganamos, pero que no jugábamos bien, porque éramos muy defensivos. A nosotros no nos importa eso, porque ganamos y lo hicimos bien. Conseguimos un mundial y eso es lo que cuenta. Ha habido tantos buenos jugadores brasileños que no pudieron ganar un mundial como Falcao, Zico o Sócrates, ellos eran buenos, pero nunca ganaron un mundial, porque no es fácil.

_Además, fuiste clave en la definición de penales en la final ante Italia, tapaste el de Massaro mientras que los disparos de Baresi y Baggio se fueron arriba…

Primera vez que se definía un mundial por penales, una cosa nueva para todos, no había sucedido antes, era mucha responsabilidad. Cuando te vas a los penales es siempre una lotería puede ganar uno o el otro, pero Dios estaba con nosotros en ese momento y nos dio la victoria.

Taffarel ya contuvo el penal ejecutado por el italiano Daniele Massaro y esa acción fue clave para que Brasil gane el mundial en 1994. Luego todo fue festejo

_En una definición así, cada jugador se encarga solo de un penal, pero el arquero tiene que intervenir en todos los lanzamientos del rival…

Después de ese mundial todos decían que Taffarel era el mejor arquero y la verdad yo tapé solo uno porque los otros fueron arriba. En un penal la mayor responsabilidad es del que va a patear, porque el arquero si tapa es héroe, pero si no lo ataja no pasa nada. En esa final sentí una responsabilidad enorme y una voluntad de hacer algo, estaba ansioso y muy nervioso; la primera y la segunda cobranza estaba nervioso, luego me calmé un poco y justamente vino Massaro al que lo tenía registrado porque jugábamos en el campeonato italiano, él en el Milán y yo en el Reggiana.

_También ganaste la Copa América. En 1989 de local y en 1997 en La Paz, le ganaron en la final a Bolivia…

Recuerdo poco de la Copa América, es que jugué cinco ediciones y me quedan muy pocos recuerdos. La primera vez que jugué el torneo fue en Brasil y ganamos en casa y el que ganamos en Bolivia fue el último que disputé.

_La fase previa de la Copa América Bolivia 1997 fue en Santa Cruz y la fase final se disputó en La Paz…

Santa Cruz es una buena ciudad para nosotros. Cuando vamos a jugar contra Bolivia siempre nos da mucho miedo por la altitud, pero cuando estamos en Santa Cruz pienso que estamos en Brasil. Pero no podemos hacer nada, sabemos que cuando vayamos a Bolivia tenemos que jugar en La Paz, pero Santa Cruz es una buena ciudad para hacer escala.

_¿A qué selecciones de Sudamérica ves como favoritas para clasificase al mundial?

Es difícil decirlo ahora, realmente muy difícil. Pienso que todas las selecciones están trabajando en este momento para hacer realidad esa posibilidad de llegar al mundial. No podemos pensar que siempre van a ir Brasil, Argentina y Uruguay, no podemos olvidarnos de Chile, Ecuador o Perú, todos tienen esa chance de clasificarse. Yo digo siempre que Brasil para ir al mundial no basta solo con jugar y ganar, tiene que jugar bien para convencer a la prensa y a la hinchada, de lo contrario la gente se nos pone en contra, la presión es enorme y entonces es muy importante no solo ganar sino jugar bien.