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Definitivamente la pandemia de coronavirus ha afectado en todos los aspectos en el globo terráqueo. También alcanzó a la cobertura de los medios de comunicación a las actividades de los equipos de fútbol y de sus jugadores, especificamente a los de la División Profesional en Bolivia.

Desde un tiempo a esta parte se ha vuelto una misión casi imposible para los reporteros de televisión, periódicos, radios, y web recoger la palabra  de los futbolistas antes o después de los encuentros de fútbol. No hay posibilidad para las notas esclusivas.

Desde antes de que aparezca el Covid-19, algunos clubes, sobre todo los denominados grandes, comenzaron a restringir las entrevistas personalizadas y optaron por las conferencias de prensa donde los jugadores se ubicaban, y aún lo hacen, delante de un banner publicitando las empresas que apoyan al club.

Pero desde el año pasado, la medida se agudizó debido a la pandemia, ya que el periodismo deportivo no tiene acceso a los entrenamientos y mucho menos a entrevistas exclusivas, con raras excepciones de algunos clubes.

Se ha impuesto que el departamento de prensa de cada club entregue escuetas notas a los medios por las redes sociales y muy rara vez los periodistas tienen la oportunidad de enviar sus preguntas. Ocurre en los entrenamientos y, con mayor restricción, en los partidos oficiales. 

Las entrevistas en estudios de televisión, de radio o cualquier set de un medio de comunicación prácticamente están desapareciendo. Por instrucciones superiores de sus clubes, los futbolistas se están haciendo inaccesibles y no es por decisión propia.

“Lamentablemente esto afecta y mucho, porque le quita espontaneidad a las notas. En algunos clubes las cosas se hacen de una manera que va en contra de la libertad de prensa. Uno quiere entrevistar a un jugador y no se lo permiten, a la prensa la ven como enemiga. Entiendo las restricciones por la pandemia y estoy a favor de preservar la salud  pero no estoy de acuerdo con que se extralimite por el capricho de algunas personas”, dijo el periodista de Bolivisión, Marcelo Ochandorena.

Luego del clásico cruceño disputado el domingo, los jugadores de Oriente fueron muy solicitados pero había una orden de que los mismos estaban prohibidos de dar entrevistas a los medios.

Una forma de contactarse con los jugadores de los diferentes clubes es telefónicamente pero como no le está permitido brindar declaraciones recurre o solicita el anonimato.

Con esta situación, el más perjudicado es el hincha del fútbol que quiere tener  información de primera mano de su equipo y de sus figuras que el club, con sus medidas restrictivas, impide su promoción.

“Estas restricciones afectan bastante. Queremos hacer una nota especial, aunque sea por Zoom, pero los clubes no lo permiten y creo que no es solo por la pandemia. Los mismos clubes se perjudican porque necesitan promocionarse y atraer al hincha para hacerse socios y eso presentando a sus mejores jugadores y de la información que generan”, lamentó el periodista Fernando Valverde de la Red Unitel.

Contradicciones

Es contradictorio lo que hacen los clubes del fútbol profesional cruceño. No organizan ruedas de prensa para dialogar con sus jugadores, con los miembros del cuerpo técnico o con los mismos dirigentes, como medida de prevención contra el Covid-19, pero llaman a conferencias de prensa presenciales buscando cobertura para la firma de un patrocinador o alguna otra actividad.

Antes del último clásico cruceño los organizadores del encuentro, además de las autoridades departamentales y municipales anunciaron que se permitiría el ingreso de 17.000 espectadores sin necesidad de presentar el carnet de vacuna ‘anticovid’, pero se exigía ese requisito para los periodistas de los diferentes medios.

Gestiones realizadas por el Círculo de Periodistas Deportivos de Santa Cruz permitió que los equipos de prensa ingresen al estadio Tahuichi sin el carnet de vacunación y que los únicos que presentarían ese documento serían los fotógrafos con acceso al campo de juego.

Poco antes del partido se cumplió casi todo lo que estaba establecido, pero no se permitió el ingreso de los fotógrafos a la cancha. “Un personero de la Federación Boliviana de Fútbol lo impidió causando un gran perjuicio a nuestro trabajo”, dijo uno de los afectados.

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