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El mal inicio que tuvo la selección boliviana en las eliminatorias al Mundial Catar 2020 hizo que gente vinculada al fútbol coincida en que la Verde pagó los platos rotos por los malos manejos dirigenciales en la Federación Boliviana de Fútbol (FBF). Los problemas internos hicieron que la selección no cuente con todos los jugadores que pretendía el seleccionador César Farías y que llegue sin ritmo de competencia porque el torneo continúa paralizado.

“Obviamente estos resultados no son los que queríamos y no es para echarle la culpa al entrenador y a los jugadores, ya que todo esto es el reflejo del momento que vive la FBF, que no sabe cuándo se va a reanudar el campeonato. Qué podemos esperar si nuestros futbolistas están sin ritmo, no están compitiendo, eso ya se reflejó con Wilstermann y con Bolívar en la Libertadores y ahora con la selección”, dijo Grover Vargas, presidente de Wilstermann.

“Estos malos resultados es por responsabilidad de todos los que no nos podemos poner de acuerdo para buscar soluciones a nuestros problemas y que vuelva la legalidad, me refiero a los dirigentes de la FBF y a los presidentes de los clubes”, agregó Vargas.

Por su parte, el titular de Real Santa Cruz, Carlos Sánchez, opinó en la misma línea que su similar del club aviador. “La responsabilidad de estos malos resultados es de todos, la FBF no puede seguir así, la selección es la imagen de la FBF y pugnas internas la están perjudicando, porque no dejan trabajar”.

Sánchez reconoció que futbolísticamente la Verde no jugó bien ante Brasil y Argentina lo que costó las derrotas por 5-0 de visitante y 1-2 de local, respectivamente.

“La selección estuvo muy mal, se la vio muy frágil pese a que tuvo 50 días de entrenamientos. Considero que faltaron jugadores de experiencia y para eso todos los clubes deberían poner su granito de arena, ya que no pueden faltar futbolistas de Wilstermann, Bolívar y Oriente”, enfatizó.

Exseleccionados

Erwin Romero, que fue capitán de la selección e integró el equipo que le robó un empate a Brasil de visitante en 1985, también apunta a la crisis que vive el fútbol boliviano en el plano dirigencial, que afecta en lo deportivo.

“Estas son las consecuencias del mal manejo del futbol boliviano, que viene desde hace mucho tiempo, pero esta vez ya tocó fondo. Tenemos jugadores mal formados, la selección es el reflejo del campeonato local y una pena por los chicos, ya que es un drama la selección”, expresó Romero.

‘Chichi’ no se guardó nada y apuntó a Marcos Rodríguez y Robert Blanco como los principales promotores de la actual crisis del fútbol boliviano. “Los dirigentes están siendo protagonistas en el mal del fútbol. Como leí en algún lado, Rodríguez y Blanco no son gente del fútbol, ellos están para manejar recursos y no tienen un norte, una visión de lo que es el fútbol en Bolivia, porque el fútbol profesional en nuestro país es una mentira. Esta gente tiene que irse y que el Gobierno que venga, que ponga mano dura, y si tiene que intervenir, que lo haga para que ponga orden”, expresó.

Juan Manuel Peña, que también fue capitán de la selección, hizo un análisis en el que quiso dejar en claro que se jugó ante rivales de jerarquía.

“Cuando juegas con selecciones como Brasil y Argentina se puede esperar que pase esto, me refiero a que se pueda perder, más aún en la situación que está la selección, que ha tenido muchas dificultades para trabajar, aunque los chicos han estado como 50 días trabajando”, dijo.

“Las críticas son buenas cuando son constructivas. Seguramente los jugadores y el entrenador de la selección no deben estar contentos, hay que analizar y hacer una crítica, pero lo malo en Bolivia es que todos critican a todos”, finalizó.

Intentamos contactarnos con miembros del comité ejecutivo de la FBF para conocer los pasos a seguir en cuanto a la selección, ya que debe jugar el próximo mes ante Ecuador y Paraguay, pero las llamadas no fueron contestadas.