Escucha esta nota aquí

Tras el golpe del anuncio de la Superliga europea, el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, supo cómo luchar contra la tormenta y llevar el barco a buen puerto, admitiendo haber sido "cándido" en un primer momento, pero actuando con firmeza después en la gestión de la crisis.

Cuando fue elegido en 2016 como nuevo jefe de la poderosa confederación del fútbol europeo, este abogado esloveno era un desconocido para muchos y presentaba un perfil muy distinto al del anterior ocupante del puesto, el exfutbolista francés Michel Platini, caído en desgracia al verse salpicado por los escándalos que sacudieron la FIFA y el fútbol internacional en aquellos años.

Ceferin fue reelegido como patrón de la UEFA en 2019 y este penalista ha vivido unos días muy convulsos, que han puesto a prueba sus nervios y su capacidad de liderazgo.

Algunos dirigentes de clubes con los que había colaborado estrechamente en los últimos meses e incluso en los últimos días fundaban esa Superliga europea, anunciada el lunes, destinada a competir con la actual Liga de Campeones, la joya de la corona de la UEFA.

"No podía creer que mis interlocutores diarios preparaban en realidad otro proyecto a nuestras espaldas", admitió Ceferin (53 años) el miércoles por la noche en una entrevista con Pop TV, una televisión eslovena.

"Sin duda, he sido cándido. Pero mejor ser cándido que mentiroso", añadió.

El lunes, unas horas después del anuncio del nacimiento de la Superliga europea, Ceferin compareció ante los medios tras un Comité Ejecutivo de la UEFA. Su semblante evidenciaba el daño de la traición sufrida. Cuando comenzó a hablar, su vehemencia sorprendió a muchos.

Calificó de "serpientes" a ciertos dirigentes de clubes impulsores de la Superliga europea, que consideró "un escupitajo en la cara de todos los amantes del fútbol", motivado por la "codicia".

- Agnelli, "la mayor decepción" -

Su mayor decepción fue Andrea Agnelli, presidente de la Juventus y hasta entonces presidente de la poderosa Asociación Europea de Clubes (ECA), con el que había entablado una estrecha relación personal, hasta el punto de que el esloveno es padrino de una de las hijas del italiano.

El italiano es "la mayor decepción de todas", admitió Ceferin. "Nunca he visto a una persona mentir tan frecuentemente y con una insistencia así", señaló.

Ceferin, padre de tres hijos, es descrito por un actor relevante del fútbol europeo como "frío, factual e intransigente pero abierto a la discusión".

Para combatir el proyecto de la Superliga europea amenazó con importantes sanciones contra los clubes implicados y sus jugadores.

En esta batalla se acercó a Gianni Infantino, presidente de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), con el que en el pasado tuvo importantes diferencias.

A Ceferin le ayudó también el contexto general, con una reacción clara de los hinchas, muy en contra del nuevo proyecto, y el apoyo de gobiernos, especialmente del británico, que contribuyó a forzar el paso atrás de los seis clubes ingleses, determinante para derribar el castillo de naipes.

La lealtad de los clubes alemanes y franceses a la UEFA se mantuvo. El catarí Nasser Al Khelaifi, presidente del París Saint-Germain, se convirtió en un aliado de Ceferin y en nuevo presidente de la ECA, en sustitución de Agnelli.

El camino de la reconciliación se presenta tortuoso y largo, en un momento en el que Ceferin tiene además que dedicar importantes esfuerzos a otra cuestión, organizar con éxito una Eurocopa con sedes en distintos países en mitad de una pandemia.

"Ceferino no fue capaz de frenar este proyecto" antes del anuncio-bomba del lunes, dice sin embargo a la AFP un buen conocedor de las instancias del fútbol. "Con concesiones (sus predecesores) conseguían llegar a acuerdos y controlar la situación, pero con esta UEFA no lo consiguieron" frente a Agnelli o el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez.

"Ceferin era el presidente de un club de futsal (fútbol sala), con todo mi respeto", apunta la misma fuente sobre el hombre que en 2019 fue considerado por la revista de su país Reporter como uno de los eslovenos más influyentes del mundo, justo detrás de la exprimera dama de Estados Unidos Melania Trump.

Comentarios