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“Es el partido para encaminarse y dejar atrás el mal momento”, fue la frase de Rubén Cordano en la previa del clásico. El arquero de Blooming sabía de la importancia del encuentro ante Oriente Petrolero pues venían de tres derrotas seguidas, dos por el torneo Apertura y una por Copa Sudamericana ante Emelec (0-3). En este último encuentro había quedado señalado por que una falla de él ocasionó el tercer tanto del visitante.

Este domingo era su oportunidad de reivindicarse y así fue. Cordano estuvo impecable en el clásico, siendo uno de los jugadores destacados, junto a César Menacho y a Jesús Sagredo. Precisamente dos intervenciones del arquero evitaron goles cantados a los minutos 78 y 79.

En la primera se lució deteniendo el remate del Widen Saucedo, para luego realizar la tapada del partido al chileno Jaime Carreño. El volante envió un bombazo al ángulo izquierdo de Cordano, que voló para salvar su arco con una gran estirada de la mano izquierda. Hasta el gol del Oriente estuvo a un paso de evitarlo. Llegó luego de una gran tapada suya, que dejó el balón para que Bueno defina,

El arquero también estuvo insuperable en todo el partido, siempre atento a los balones aéreos y ordenando desde atrás. Además, Cordano fue un arma de peligro más de Blooming con sus salidas rápidas que fueron pases precisos para que los delanteros.

Esa característica también fue notoria en el Preolímpico, donde Bolivia quedó a segundos de avanzar a la fase final del torneo, que se disputó en Colombia.

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