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Un escandaloso caso se airea en el fútbol boliviano. Fue divulgado este jueves en el programa televisivo Facetas Deportivas que dirige el periodista Fernando Nürnberg.  

Según lo revelado en ese espacio informativo, el 20 de febrero de 2019 la FBF giró dos cheques del Banco Mercantil Santa Cruz por un monto total de 100.000 dólares americanos. 

Fueron solicitados como 'préstamo' por la Asociación Cruceña de Fútbol (ACF) y su cobranza estuvo a cargo de dos supuestos familiares del ex directivo Pablo Salomón Jiménez, que guarda detención domiciliaria por presuntos hechos de corrupción relacionados con gestiones pasadas de la FBF. 

Inexplicablemente, la solicitud a la Federación registra la rúbrica de Salomón cuando la presidencia de la ACF la ejerce, desde 2016, Lily Rocabado que también funge  en el comité ejecutivo de la FBF

Ambos cheques llevan la firma del desaparecido presidente de la FBF, César Salinas, que falleció el 19 de julio pasado. Pablo Salomón suscribe la solicitud en papel membretado de la ACF como si fuera titular del ente matriz del fútbol cruceño.

El primer cheque (serie B 0008644), de $us 50.000,  fue emitido a nombre de  Tatiana Coca Vaca y el segundo (serie B 0008683), también de $us 50.000, emitido a nombre de Lito Alan Ramírez Jiménez. En ambos casos, se trataría de familiares de Salomón, de acuerdo a lo informado por Facetas Deportivas.

El 22 de febrero, Salomón solicitó a la FBF el desembolso de los $us 100.000 comprometiendo su devolución de los fondos que pudieran corresponderle a la ACF, hasta el 30 de diciembre de 2019. Un reportero de Facetas intentó obtener la versión de los hechos de la presidenta Lily Rocabado pero esta, de modo cortante, dijo que se encontraba en una reunión antes de cortar la llamada telefónica.

Sorpresa en la ACF

El que habló en el mismo programa televisivo, aunque con escasos aportes al asunto, fue Noel Montaño, secretario general de la ACF. Dijo estar sorprendido por el escandaloso hecho, que atribuyó a una 'guerra sucia' para desprestigiar a la asociación.

Montaño sostuvo que jamás salió de la ACF una carta solicitando el préstamo a la FBF, pues todo documento oficial debe llevar, por normativa, la firma de la presidenta Lily Rocabado y la suya como secretario general, además del sello institucional.

“El membrete de la carta no es el que utilizamos. Si esto es cierto  se han usurpado funciones y eso es grave. Vamos a investigar este caso”, aseguró Montaño.