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Esperada, ansiada, necesitada. Destroyers debía ganarle a Aurora y lo consiguió. Fue apenas por 1-0 pero bien pudo haber sido una goleada de aquellas ya que generó 14 ocasiones de gol y solo pudo convertir una. Es más, hasta se llevó un tremendo susto cuando Willian Álvarez, por poco e iguala a los 90’. Pero al final el triunfo llegó, gracias a un Ricardo Cortes que sacó un riflazo en medio de seis defensores. Ese gol alentó al cuchuqui a salir del pozo.

Hubo una actitud distinta, más orden, más aplomo y sobre todo más seguridad. Punto alto para Lorgio Álvarez que fue un patrón en el medio y para el mismo Cortes que tras un primer tiempo con más vértigo que tranquilidad, se rehízo en el complemento para ser un puñal por el carril derecho de Aurora. La única noticia preocupante es que Rodderyck Perozo, que estrelló un tiro libre en el palo (2’), se fue lesionado en el complemento con muchas muestras de dolor.

En la primera etapa, Destroyers arrancó bien, estrelló un remate de tiro libre vía Perozo y merodeó con mayor riesgo el arco de Agustín Cousillas. Tuvo en Lorgio Álvarez a su mejor hombre, pero no pudo quebrar el cero. Es que además de la chance de Perozo, estuvo cerca con el cabezazo de Zabala (12’) y con otra arremetida de Álvarez (24’) que Villagómez desechó.

Aurora fue reponiéndose a medida que pasaron los minutos, sin sufrir, pero tampoco sin ser agresivo. Kachuba buscó el control por izquierda y en las jugadas de pelota parada lo acompañó el zaguero Marotta. No fue muy incisivo por las bandas como otras veces ya que sorpresivamente Iván Huayhuata estuvo más preocupado por la marca que por la salida.

En el complemento la situación fue distinta porque se cambió la línea de tres, colocando a Vaca en vez de Ayala y dándole la opción a que Cortes cambiara de banda. El ingreso de José María Méndez también ayudó por su empuje por el otro extremo. La apertura pudo haber llegado a los 53’ a través de Matías Aguirre pero Cousillas ganó el mano a mano con una espectacular atajada.

Pero poco después, Cortes (62’) provocó el grito esperado tras enganchar hacia el centro y entre seis rivales, lograr sacar un derechazo que resultó inatajable para el meta rival. El festejo fue eufórico, pero sobre todo merecido. De ahí en más pudo haber alargado la diferencia pero Méndez, en dos ocasiones (77’ y 88’), y Cortes, a los 89’, dejaron vivo a un rival conformista que casi igualó a los 90'.

Al final el triunfo se selló con Destroyers sumando 31 –igual que Sport Boys- en la tabla acumulada y entusiasmándose para luchar por salvarse del descenso en lo que resta.

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