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Paulo Dybala se unió a los entrenamientos de la Juventus en el campamento de Continassa, donde algunos jugadores comenzaron el martes la puesta a punto en vistas al regreso de la competición bajo el protocolo de seguridad.

A mediados de esta semana, el argentino ya había confirmado que había superado el coronavirus tras haber dado cuatro positivos en los dos meses anteriores, pero no fue hasta el viernes que se calzó las botas y volvió a ejercitarse con sus compañeros.

La Joya fue diagnosticado de Covid-19 el pasado mes de marzo y pese a la mejoría en su estado de salud, no fue hasta el miércoles cuando recibió el anhelado negativo en los test. "Mi cara (sonriente) lo dice todo, finalmente me curé", escribió el delantero en Instagram.

Sus compañeros de equipo Daniele Rugani y Blaise Matuidi también se infectaron y anunciaron su recuperación junto con otros 14 futbolistas de la Serie A.

Dybala reconoció que padeció síntomas fuertes al comienzo de la enfermedad, con dolor en los músculos y en la cabeza, pero dijo que llevaba ya varias semanas sintiéndose bien, pendiente de que los exámenes certificaran su recuperación.

El argentino, que se quedó durante estas semanas en su casa de Turín junto a su novia, Oriana Sabatini, empezó a entrenarse ayer de forma individual en el centro deportivo del Juventus.

Llegó allí en automóvil alrededor de las 11 de la mañana y fue recibido con entusiasmo. Después se puso las botas, el uniforme y salió a correr al césped. (AS)