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Ecuador empezó con ventaja el duelo con Bolivia programado para el 12 de noviembre, en La Paz, por la tercera fecha de las clasificatorias de la Copa del Mundo Catar 2022. Y viene en busca de algo que no le fue difícil conseguir en sus cinco últimas visitas: puntos.

Las diferencias a favor de los ecuatorianos son notables, y no sólo radican en los resultados favorables en sus presentaciones en el país, con un saldo de tres triunfos y dos empates en lo que va del siglo, también en las condiciones de trabajo y en el compromiso que existe en torno al objetivo de llegar a la Copa del Mundo.

Ecuador cuenta con el respaldo de sus clubes y dirigentes que apoyan el plan del entrenador argentino Gustavo Alfaro, entusiasmados con el buen rendimiento mostrado en la derrota con Argentina y la victoria ante Uruguay, cediendo jugadores en plena competencia local.

Por ello, Alfaro expresó su agradecimiento a los clubes en una carta abierta en la que destaca el esfuerzo y el desprendimiento, “sé que no es fácil cederlos cuando hay poco tiempo para recuperarlos”, a tiempo de resaltar el hecho de complacer el deseo de los futbolistas de representar a su país.

A estos aspectos importantes que representan una clara ventaja, habría que agregar otro factor positivo, el relacionado con el ritmo de competencia de los jugadores ecuatorianos porque su campeonato está en macha, sus equipos compiten en Copa Libertadores y Copa Sudamericana, y varios de sus futbolistas militan en ligas del extranjero que también están en plena actividad.

Mientras Ecuador cuenta con todo el respaldo para disputar una plaza en la Copa del Mundo, Bolivia reduce el tiempo de preparación y los dirigentes continúan su disputa por el poder, no brindan el respaldo necesario a la selección y el torneo doméstico sigue suspendido.

Su idea radica en presentar en La Paz un equipo adaptado a la altura, con varios jugadores veloces, que puedan desempeñarse sin problemas ante Bolivia con la posibilidad de llevarse tres puntos que pueden ser vitales, ejerciendo presión constante, sustentados por una estructura sólida y mucho orden.

El seleccionador aprovecha el entusiasmo inicial para encarar el partido con Bolivia. Planificó un micro ciclo de dos días con 20 convocados, de los cuales 13 pertenecen a equipos de altura (7 a un solo club, Liga de Quito), de un total de 74 que incluye su base de datos.

Ecuador cuenta con una base muy joven en la que destacan el zaguero Moisés Caicedo (18 años) y el atacante Gonzalo Plata (19 años), además de Diego Palacios (21 años) y Leonardo Campana (20 años), que formaron parte de la Sub-20 que logró el tercer lugar en el Mundial de la categoría, Angelo Preciado (22 años), Pervis Estupiñán (22 años) y Alan Franco (22 años).

El promedio de edad es de 25 años, pero también incluye a veteranos como el mediocampista Cristian Noboa (35 años), el arquero Alexander Domínguez (33 años), y los atacantes Ángel Mena (32 años) y Enner Valencia (30 años).

De los que participaron en las pasadas eliminatorias, fracasando en el intento de llegar al Mundial 2018, Alfaro tiene en cuenta a Mena, Valencia, Domínguez, Noboa, Carlos Grueso, y los hermanos Renato y Romario Ibarra. Para esta fecha no podrá contar con Noboa y José Carabalí, ambos con baja médica.

El entrenador asumió días antes de las dos primeras fechas y se limitó a conversar con los jugadores, “les dijimos lo que queríamos, se les anticipó situaciones de juego, lo que pretendía ante Argentina y Uruguay; fueron receptivos”, indicó uno de sus colaboradores.

Ahora tiene un poco más de tiempo, y lo aprovecha al máximo. Programó micro ciclos de dos días en Quito solo con jugadores locales. Con ese grupo armará la base para visitar a Bolivia, y es probable que incluya algunos experimentados que lleguen del exterior. El resto será reservado para el encuentro de local ante Colombia.

Alfaro se ganó el apoyo por el buen comienzo, y tanto ex jugadores como periodistas coinciden que fue una buena elección por ser “claro, conciso y haberse adaptado al tiempo de trabajo”.

Entre la euforia que generó el buen comienzo, hay pedidos de prudencia porque la eliminatoria es larga. Ecuador empezó a ilusionarse con el viaje a Catar y viene a Bolivia convencida de que acá tiene tres puntos que pueden permitirle seguir alimentando sueños.

Cifra

11. De las 15 unidades disputadas ante Bolivia en las últimas cinco eliminatorias, se las llevó Ecuador.