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La noticia traspasó fronteras. La imagen del zaguero Mario Cuéllar llevado en el maletero de un taxi hacia la clínica Foianini, mientras se retorcía de dolor, ha calado hondo en Oriente. El chofer de la ambulancia estacionada en la pista atlética del estadio Tahuichi no apareció en el momento de la emergencia obligando a tomar la decisión de llevarlo en taxi. Se dio el domingo durante el duelo Oriente ante Guabirá.

Ante esa situación y desde la asesoría legal del club, se anunció la posibilidad de abrir un proceso contra el chofer y la empresa BAG Emergencias Médicas "por omisión de socorro y para que no vuelva a pasar nunca más un hecho como este", dijo el abogado Sergio Romero. Se está reuniendo toda la información para presentarla en la reunión de directorio de este lunes por la noche para tomar las acciones pertinentes.

Cuéllar sufrió una fractura de peroné en la pierna izquierda con luxación del tobillo en una jugada fortuita cuando intentó bloquear el disparo de Juan Carlos Montenegro. El jugador quedó tendido con el pie a un costado. De inmediato ingresó el médico del club y los auxiliares que lo subieron en la camilla para subirlo a la ambulancia que estaba estacionada a un costado, pero para sorpresa de todos, no había el chofer.

Ante las evidentes muestras de dolor se decidió sacarlo al estadio en camilla prácticamente hasta la avenida Ejército. Se hicieron parar cuatro taxis, pero todos estaban con el tanque de gas atrás, hasta que apareció un quinto que permitió reclinar el asiento para introducir al jugador y llevarlo hasta la clínica Foianini. "El taxista se asustó al ver el tumulto, pero luego entendió", dijo uno que estuvo cerca.

El coronel Jorge Silva que estaba próximo a la escena abrió espacio en una patrulla y consiguió escoltar el taxi, entrándose incluso en contra flecha por la calle de la clínica ante las muestras de dolor del jugador. "Es Oriente el que contrató a la empresa y estamos reuniendo la documentación", añadió Romero que lamentó la situación porque la noticia regó también en los portales internacionales.

En el taxi iba el encargado de logística, Javier Silva, en cuya mano Cuéllar se refugió para descargar su dolor, y el kinesiólogo Wílder Alaca, que con sus manos sostenía el pie del jugador para que no se golpeara. "Ha sido una operación muy dolorosa y se estima que estará hasta el miércoles", sostuvo otra fuerte. De momento Cuéllar tiene al menos para seis meses antes de volver a la cancha y mientras tanto se analiza procesar a la empresa y al chofer por no estar ante la emergencia.

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