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Perder en casa fue un golpe durísimo que volvió a generar un ambiente tenso en Oriente. Hay hermetismo en la dirigencia que no encuentra explicación al momento, el técnico está presionado y sabe que está obligado a ganar a Real Potosí, el jueves en la Villa Imperial, aunque no será fácil, mucho más cuando tendrá tres bajas seguras por lesiones.

El 1-3 que le endosó San José en el Tahuichi sembró muchas dudas en este Oriente que juega mal y que carece de actitud para reaccionar ante la adversidad. Estas debilidades ya fueron apuntadas por los dirigentes hace poco, concretamente cuando perdió el clásico ante Blooming por 3-0.

Ahora, después de la humillación ante los santos, la directiva prefirió el silencio, más allá de las duras críticas que volvieron a sentirse por parte de los hinchas y de un grupo de socios que vienen pidiendo la salida del presidente José Ernesto Álvarez.

Ya en su momento, el secretario general Yimy Montaño reclamó que el desempeño de este equipo no representaba lo que significa la historia de Oriente; es decir, pedía garra y entrega. Los triunfos apretados ante Guabirá y Destroyers trajeron algo de calma, pero tras la derrota ante el santo el ambiente sigue siendo pesado.

La presión comenzó a carcomer la tranquilidad del DT Llop, que reconoció que su equipo jugó “30 minutos espantosos” durante el primer tiempo contra San José y que no entendía por qué paso esa situación.

Ante la dura derrota, el entrenador argentino apuntó que “tenemos que ganar en Potosí, porque debemos recuperar los puntos que perdimos”. Llop reiteró que no tiene presión y que está acostumbrado a este tipo de situaciones.

Sin embargo, el panorama se complica más cuando hay tres bajas seguras. Danny Bejarano, Patricio Vidal y Ronaldo Sánchez no estarán ante los lilas porque están lesionados.

Oriente Petrolero está en la sexta posición del torneo Clausura, con 17 puntos, luego de 10 fechas; sin embargo, la preocupación es porque de local ya cedió varias unidades.

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