Escucha esta nota aquí

De entrada, el fútbol le abrió puertas en España. Llegó a ese país a los 25 años con el objetivo de especializarse en psicología, la carrera que había estudiado en Santa Cruz. En los primeros días se fue a una playa de Valencia y cuando se divertía jugando con un balón, le hablaron para que dispute un campeonato de fútbol femenino. En ese instante no se dio cuenta de lo que significaba ese golpe de suerte, que le aseguraba ingresos económicos, mucho más cuando buscó a un representante para firmar contratos con otros equipos de la segunda división de ese país europeo. Érika Salvatierra Durán tenía visa de estudio lo que no le permitía contar con un trabajo hasta después de los tres años de estadía, por ello es que los ingresos que comenzó a recibir le sirvió de mucho para pagar el alquiler de su vivienda.

Ya con cinco temporadas en Europa y con 30 años, hace unos días firmó contrato en su quinto equipo profesional en España: CFF Maritim, de la segunda división. Antes ya había jugado en el Pozoalbense (2018-2019), Aldaia Cf. (2016), Lorca Féminas (2016) y Discóbolo La Torre A.C. (2015). A estos equipos, en 2019 se sumó Real Cancún de México, al cual reforzó para disputar la Copa Telmex. En todos ellos demostró buen nivel, tal como lo había hecho en Bolivia, en Enforma Santa Cruz y en Universidad, entre 2012 y 2014.

Salvatierra es consciente que el fútbol le dio la posibilidad de cumplir uno de sus sueños: jugar fuera del país. Ahora apunta a un objetivo mayor: hacerse un espacio en la primera división española. “Fueron cinco años bien movidos, en los que jugué de defensora, volante mixta y delantera por fuera. De las tres posiciones, el puesto en el que más rindo es el de mediocampista, y es donde jugaré en mi nuevo equipo cuando comience la temporada a finales de septiembre”, asegura.

Recalcó que es vallegrandina y que extraña a su patria. “Cuando uno está fuera de su país, se siente más boliviana que nadie, y siempre anhela estar de vuelta para ayudar con lo que está aprendiendo”, dijo.

En el tiempo que lleva en España, le sacó provecho a los espacios libres que le quedaba para especializarse en psicología, estudiar para entrenadora de fútbol (Nivel 1), y capacitarse como instructora de gimnasio y de boxeo. Además, se preocupó de que todos esos títulos no queden archivados entre las telarañas, pues a cada uno le comenzó a sacar provecho después de cumplir tres años de estadía en el país europeo. Por ello, sus rutinas diarias de trabajo comienzan por la mañana y terminan por la noche. “Me gusta lo que hago y por ello doy todo de mí”, sostuvo.

Para ella, el día, de lunes a viernes, comienza a las 7:00 con un buen desayuno para luego irse al gimnasio donde está a cargo de varias personas que buscan mantenerse en forma. También imparte sus clases de boxeo. Vuelve a su casa entre las 14:00 y 15:00 para dar terapias de psicología, en ocasiones en el ayuntamiento (alcaldía). A las 18:00 se alista para dirigir a un equipo cadetes de fútbol femenino, para después pasar a entrenarse en su club, prácticas que por lo general comienzan a las 20:30. “Los fines de semana paro un poco el trajín para enfocarme en disputar los partidos de la segunda división española en los que se corre bastante”, explicó.

Regreso al país

Entre los planes de Érika a futuro están el de seguir preparándose para volver al país tras su retiro del fútbol, que ella asegura, que, si le dan las fuerzas, será entre los 38 y 39 años. “Quiero poner una escuela de fútbol femenino en mi país y apostar a dirigir a la selección boliviana, a la que quiero darle una mano”, sostuvo.

La polifuncional futbolista aún se pregunta por qué no la convocan a la selección si cuando estaba en Bolivia y disputaba la Liga Femenina era una asidua integrante del equipo nacional. “No me convocan, y no sé la causa”, sostuvo Érika, molesta porque el pasado año la selección estuvo cerca de su domicilio en España y ella se ofreció para apoyarla en lo que sea, y ni siquiera la tomaron en cuenta. “Conocía a las rivales que iba a tener la selección en los amistosos y podía ayudarle al DT Napoleón Cardozo, pero él no contó conmigo. Eso me molestó, pues el apoyo era de corazón”, recordó.

Para cerrar la entrevista, la futbolista recalcó que volverá al país como entrenadora o como jugadora de la Verde. “Aún sueño con la selección”, concluyó.

El dato: CFF Maritim 

El quinto equipo de Érika Salvatierra en España, el CFF Maritim, buscará el ascenso de la segunda a la primera división del fútbol femenino. Por ello ha contratado refuerzos, entre ellas a la boliviana. El torneo lo disputarán desde finales de septiembre 32 equipos