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Tres jugadores del Olympiakos, entre ellos el portugués Rubén Semedo, se arriesgan a una fuerte multa por haber participado en una fiesta en la noche del domingo a pesar de las restricciones ligadas al coronavirus, anunció este lunes el club griego.

El Olympiakos condenó el comportamiento de su defensa Semedo y de dos centrocampistas, el serbio Lazar Randelovic y el brasileño Bruno Felipe, que participaron en esta fiesta en compañía de una treintena de personas, en la terraza de un hotel ateniense.

"No respetar las limitaciones impuestas a nuestro equipo por esta razón es inaceptable", señaló el club, que pidió a sus futbolistas que se disculpen y prometió que les sancionaría con una multa "máxima".

A pesar de las medidas muy restrictivas en el país, la policía, avisada por vecino, acudió a la fiesta, en la que cada asistente recibió una multa de 300 euros (356 dólares) por no llevar la mascarilla obligatoria.

El propietario del hotel, de 24 años, fue detenido y multado con 3.000 euros (3.560 dólares).

Según un medio griego, una parte de los participantes se escondió en los baños para no ser descubiertos.

Los jugadores del Olympiakos regresaron el domingo de Creta donde ganaron al OFI por 2-0 para instalarse en el primer puesto del campeonato.