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Sorprendió hace dos semanas anunciando que no jugaría más para la selección nacional. Jhasmani Campos, mediocampista de The Strongest, había sido convocado para los dos primeros partidos de eliminatorias ante Brasil y Argentina, y estaba en los planes del técnico César Farías para el partido del jueves ante Ecuador y para el choque ante Paraguay dentro de ocho días.

Jugó 13 años para la Verde, en los que disputó 41 partidos y marcó 4 goles. Disputó la Copa América Venezuela 2007, Argentina 2011, Chile 2015 y EEUU 2016 (Centenario); además de amistosos y las eliminatorias a los mundiales Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018 y Catar 2022 (ante Brasil).

_¿Cuáles son los verdaderos motivos por los que no volverás a jugar para la selección?

Fueron varios, los más fuertes tienen que ver con los problemas que tuve en la última concentración que duró casi dos meses. Primero, me golpeó mucho ser el único jugador al que se le detectó Covid-19 cuando comenzó la concentración y luego tuve que superarlo estando casi diez días aislado de mis compañeros, en el mismo hotel, pero encerrado en una habitación, entrenando por Zoom, y eso fue lo que comenzó a dificultarme las cosas.

_¿Qué pasó cuando superaste el coronavirus?

Salía a entrenarme con mis compañeros y a los dos días tuve un desgarro en el gemelo derecho y eso me impidió trabajar unos 12 días y perdí mucho entrenamiento físico a comparación de lo que hacían mis compañeros. Una vez que me recuperé de esa lesión, tuve la confianza del entrenador que quería que siga, no me quiso cambiar en ningún momento, tuvo la paciencia de esperarme y pude entrenar después. Tuve menos días de preparación que mis compañeros y luego otra vez tuve problemas musculares leves.

_¿Cuál fue la gota que rebalsó el vaso?

La gota que rebalsó el vaso, me frustró y me dio mucha bronca, fue no haber podido jugar contra Argentina, porque había la idea que juegue de entrada ese partido, pero dos días antes tuve otra molestia muscular y no pude, eso para mí fue muy duro y ahí pensé en la renuncia. También está el tema familiar, mi esposa y algunos de mis familiares sufrían ese tema de que no podía comenzar las eliminatorias como debía hacerlo y mucho más cuando no me vieron jugar contra Argentina.

_Tu renuncia fue una suma de muchas cosas…

Esos fueron los factores por los que tomé esa decisión y de por medio los problemas que tuvimos durante la concentración, salimos a hablar defendiendo a algunos colegas que se fueron, porque sus equipos se los llevaron, el problema de no saber quién era el presidente de la federación (FBF) y los continuos dardos entre clubes divididos por lo cual no vuelve el fútbol. Son muchos los problemas y al final los resultados ante Brasil y Argentina que nos golpearon mucho.

_¿Es una decisión bien pensada, no crees que con 32 años aún podías aportar unos años más a la selección?

Esa misma pregunta me la han hecho muchas personas, incluido el seleccionador César Farías, con quien tuve una charla bastante extensa; él me insistió para que yo desista de mi decisión, me pidió tiempo, que lo piense, que no era el momento, que por lo menos termine el año y que la próxima temporada veamos qué pasa. Me dio algunos ejemplos, uno de ellos de cuando él dirigió a Venezuela, como lo que pasó con Juan Arango que se despidió de su selección y después volvió; aun así mi decisión ya estaba tomada, me costó mucho, no fue fácil, entre lágrimas, entre tristeza y conversando con la familia ya había decidido eso.

_Ya te sanaste del coronavirus, las lesiones ya las superaste, las eliminatorias duran dos años, las críticas por las derrotas siempre van a estar, ¿no crees que te precipitaste?

Tenés toda la razón y obviamente hubo una calentura y amargura de no poder aportar a la selección con mi fútbol, porque aparte de los futbolístico el cuerpo técnico también veía en mí algunas cualidades como ser un ejemplo de los más jóvenes en el momento de defender a la selección, cuando me puse en contra de Fabol de que no debemos renunciar a la selección por presiones, entonces esos temas los pensé, porque ya no estaré en un lugar donde siempre quise estar y amé, que es la selección. Pero seré consecuente con lo que digo y para mí la renuncia es pensar también en los jóvenes para dar paso a otros chicos, que pueden ocupar mi lugar y que van a estar mentalmente y físicamente bien.

_Pero no tenemos muchos jugadores de jerarquía en Bolivia. A los 32 años, dar paso a otros, ¿no es algo forzado?

Sin duda que sí, yo soy consciente de eso y más aún en un país donde no tenemos una gran variedad de jugadores, somos pocos los futbolistas en nuestro medio, no somos como otros países, pero estoy cerca de cumplir 33 años y considero que es una edad en la que llegué al tope de lo que puedo darle a la selección y en el equipo nacional hay que estar en otro nivel, hay que darle todo lo mejor y con lo que me pasó yo ya no podía darle lo que realmente quería, ahora solo queda dar vuelta a la página, abocarme a mi equipo (The Strongest) y seguir con mi carrera.

_¿Qué le dices a la dirigencia del fútbol boliviano?

Siempre lo dije, cuando tuve la posibilidad de hablar, que se escuche al futbolista. Nunca tuve miedo de expresar lo que sentí en ese momento. Lastimosamente desde que debuté en la selección mayor, a los 18 años, se hablaba de cambios, siempre se habla de mejores cosas para el fútbol, en especial para la selección, pero han ido pasando dirigentes y presidentes y en vez de avanzar la selección sigue retrocediendo y se sigue hundiendo.

_Eso es muy fuerte…

Es que estamos carentes de muchas cosas, las condiciones para la selección no son buenas y se refleja en muchas cosas, por ejemplo, el torneo Apertura no ha vuelto, si bien tenemos una pandemia de por medio que nunca antes paso, pero no se visualiza una mejoría. Espero que la dirigencia que entre, luego de estos problemas de no saber quién es el presidente de la FBF que ha generado una desorganización total, trate de no desilusionar a los futbolistas, porque de niño uno sueña con estar en la selección; a mí me pasó de niño, yo soñaba en jugar en la selección antes de pensar en jugar en algún club, y cuando llegas te encuentras con esa mala realidad, eso es triste.

_A fines de septiembre, todos los seleccionados de la Verde dieron una conferencia en respaldo a los tres jugadores que Oriente hizo abandonar la concentración y ahí dijiste algunas cosas fuertes sobre el presidente de ese club, Ronald Raldes...

A Ronald lo respeto como futbolista que fue, todos sabemos lo que ha dado por el país, muchos años siendo el capitán de la selección, yo lo tuve mucho tiempo de compañero en la selección, aunque nunca en un club, y lo digo siempre, fue un ejemplo, porque dentro de la cancha actuó como un líder, estuvo como ejemplo. A mí me molestó cuando llamó a sus jugadores y se tuvieron que ir muy tristes, sabiendo que se estaban matando por la selección, estaban contentos y motivados por jugar ante Brasil y Argentina. Me puse a analizar y a pensar de cuando él era mi compañero y sentí en ese momento que no se puso en el lugar de ellos, porque cuando él era capitán de Bolivia siempre pregonó que hay que querer la camiseta.

_Dos de los mejores goles de tu carrera los hiciste para Bolivia en la Copa América, ante Perú, en 2007; y contra Chile, en 2016. ¿Con cuál te quedas?

Los dos tienen su significado y me marcaron. Recordar esos momentos me ponen la piel de gallina, porque el primero fue casi en mi debut, a mis 18 o 19 años, en Venezuela y en mi primera Copa América, y el otro fue un lindo gol de tiro libre, que lo disfrutó mucho la gente, pero por lo espectacular que fue me quedo con el que le hice a Chile.

_Estuviste cerca de jugar en Europa, pero te abriste mercado en suelo asiático...

Cuando estuve en Oriente tuve oportunidades de irme a Europa, una de ellas fue cuando estuve a prueba en el Dínamo de Kiev (Ucrania) y no pude quedarme por muchos motivos. Cuando estuve en Bolívar fui a Rusia y no arreglé ahí porque no se llegó a un acuerdo económico. Pero cuando se da mi préstamo a Catar lo supe aprovechar, rendí bien, hice muchos goles, fui capitán del equipo y ahí comenzó el camino en el mundo asiático. Quiero agradecer a la gente que se movió en esos momentos por mí, como Silvio Fontana, que estuvo pendiente de mi carrera.

_¿Qué objetivos tienes?

Un reto que tengo y espero hacer realidad cuando vuelva el fútbol es ser campeón con The Strongest. Ya son tres años que voy en el club, soy muy agradecido con la dirigencia, especialmente con don César Salinas, que en paz descanse, y que confió en mí para llegar a esta institución y a mis compañeros que me recibieron bien, desde que llegué.

_¿Qué les dices a tus excompañeros de selección que se enfrentarán a Ecuador y a Paraguay?

Les deseo todo lo mejor y toda la fuerza del mundo, porque no es fácil estar en la selección. El jugador que es convocado a veces en vez de disfrutar sufre mucho, la gente piensa que el jugador seleccionado solo pide plata o lo primero que va a buscar es el dinero y no es así, porque a veces uno va gratis, como pasó esta última vez, que trabajamos sin cobrar un peso.

Jhasmani Campos

Edad: 32 Años (5-11-1988)

Familia: está casado con Brenda Cejas y son padres de dos niños, Isabella, de 11 años, y Fabricio, de 10.

Posición: mediocampista.

Clubes: comenzó su carrera profesional en Oriente Petrolero (2005-2011), luego jugó en Bolívar (2011-2013), su primer club en Asia fue el Muaither SC, de Catar (2013-2014); después pasó al Al-Orobah, de Arabia Saudita (2014); Bolívar (2015); Kazma SC, de Kuwait (2015-2016); Sport Boys Warnes (2016); Bangkok Glass, de Tailandia (2017) y The Strongest (2018 hasta la fecha).

Títulos: fue campeón con dos equipos: con Oriente Petrolero en 2010 y con Bolívar en 2013 y 2015.