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Atrás queda una linda historia, recordada y repetida una y otra vez, pero el presente exige empezar a transitar otro camino, y el futuro obliga a adaptarse a los nuevos tiempos. En esa dirección va Destroyers, con 72 años recién cumplidos y muchos más por venir.

Las raíces lo hicieron fuerte, el presente le otorgó madurez y el futuro lo llena de ilusión, empujado por una generación que quiere un club adaptado a esta época de cambios constantes en todos los rubros.

Esa metamorfosis lo va transformando de a poco del popular representante de la Máquina Vieja en la pujante República Federal de Destroyers, entidad con personalidad propia que representa la identidad cruceña y cuchuqui, apodo perpetrado por el rival de siempre (Blooming) y que lo lleva orgulloso.

La vida le jugó algunas malas pasadas. Cuando se creó la Liga del Fútbol Profesional, quedó al margen por ser leal a la Asociación Cruceña de Fútbol. Hoy, no está en la ACF ni en la División Profesional, sino en una especie de limbo futbolístico, porque la FBF lo descendió “a dedo”, de manera caprichosa, y espera que se haga justicia, que se le devuelva su lugar.

Por eso sienten que son algo aparte, distintos, destinados a una lucha constante contra fuerzas externas, “una especie de república” dentro del fútbol nacional y local. De ahí la idea para dar nacimiento a la república destroyana, comentan Robert Ortiz, Mónica Fernández y Yasmany Bakry, impulsores del movimiento junto al presidente del club, Carlos Lorgio Blanco, y un destroyano de los de antes, como lo es Eduardo Daza.

Así es cómo la Máquina Vieja decidió subirse a la máquina del tiempo para no quedar en la vía, alejada del resto, para seguirle el tren a sus adversarios, los ocasionales y los de toda la vida, con los que fue forjando esta historia.

El Destructor es hoy otra cosa, se ha transformado en un constructor de proyectos para recuperar a su gente, que por diferentes razones se alejó y no le está brindando el apoyo que necesita para dar el estirón, para crecer como institución.

La idea también es dejar de ser considerado el simpático pero débil canario, que trina de tanto en tanto, cada vez menos, apenas audible, y que se lo vea, cuanto menos, como un Yaguareté, ese temible tigre americano que lleva en el escudo, que refleje la valentía, la fuerza y la agresividad con que se enfrentan las cosas, dentro y fuera de la cancha.

Hoy Destroyers está en las redes sociales, utiliza el facebook, instagram, crearon Cuchuqui TV, un programa que se emite todos los sábados a las 19 horas, y se muestra al mundo.

Destroyers, grande, fuerte y popular

Destroyers encontró en Carlos Lorgio Blanco un presidente con sueños, ambiciones y la premisa de defender los derechos del club. Un dirigente que pretende el despegue institucional y deportivo con el apoyo de los hinchas.

 “Que los destroyistas despierten, hay que hacerlo grande”, dice Blanco cuando se refiere a los deseos que tiene como hincha y como conductor de la Máquina Vieja, en este 72 aniversario de fundación.

Pretende que “los hinchas se identifiquen más, Destroyers tiene que ser un club autosostenible. Hay que crecer en lo institucional, eso es fundamental; la pandemia perjudicó, pero continuamos adelante”.

Carlos Lorgio siguió los pasos de su padre, Lorgio Blanco Castedo, como hincha y dirigente. Don Lorgio presidió Destroyers en los años 90 y le devolvió patrimonio al adquirir la sede social actual, luego que el club se quedase sin nada al perder el predio que tenía en el barrio Conavi.

Como arquitecto se preocupó de esa sede que lleva el nombre de su padre y se puso en campaña para reconstruirla y modernizarla totalmente. “Falta poco para terminar la sede. Vamos a tener dos canchas mejores que la del (estadio) Tahuichi”, manifiesta con satisfacción y orgullo.

Los Blanco son una familia apasionada por los cuchuquis, se nota. Una de las mayores alegrías en el fútbol se la dio Destroyers enfrentando a Blooming, el rival de siempre, y que la pudo compartir con su papá. “Fue una goleada, la disfruté con mi padre en la tribuna”.

Su proyecto futbolístico, a corto plazo, sostiene la idea de contar con 14 jugadores de primera formados en el club, la incorporación de otros 14 jugadores nacionales, y la contratación de 5 extranjeros.

“Con ese plantel tenemos que encarar el campeonato, ya lo sabe el cuerpo técnico. Somos bendecidos porque sacamos jugadores, el nombre de Destroyers pega y los jugadores aparecen. La idea es unir el pueblo con el fútbol”, agrega entusiasmado.

Blanco se considera un trabajador más, que está de paso, con la obligación de administrar bien el club porque se debe a los hinchas. Por eso luchará para que a Destroyers se restituya el lugar que le corresponde en la División Profesional y que le fue arrebatado por la FBF.

“Destroyers son miles de personas, merece respeto. Vamos a ir hasta el TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo) si no se cumple con lo acordado”, advierte el directivo cuchuqui. Así está Destroyers a los 72 años. Fuerte y vital, dispuesto a ganarle a la injusticia.

Estaciones de la vida

1948

14 de septiembre. Se funda el club Destroyers.

1965/1966

Bicampeón del fútbol cruceño

1971

Crisis. Destroyers/Sindicato de Taxis 24 de septiembre. Una fusión que duró unos días.

1984

Asciende a la Liga. Derrota por penales a Guabirá.

1999

Regresa a la Primera “A”. 2005 Otra vez en la Liga.

2007

Retorna a la Primera “A”.

2018

Otra vez liguero.

2019

Bajan a dedo, en controvertida decisión de la FBF.