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Este martes, el mundo del fútbol estuvo atento a lo que pasó en torno a Diego Maradona. Tras el festejo del ex futbolista argentino por sus 60 años surgió una operación que no estaba planificada. Un hematoma en lado izquierdo de la cabeza (sangre entre el cráneo y el cerebro), según los estudios que le realizaron en un centro médico de La Plata, generó gran preocupación. 

Esta situación originó que el DT de Gimnasia y Esgrima de La Plata sea trasladado por la tarde a la Clínica Olivos, en Buenos Aires, para que su médico, el neurocirujano Leonardo Luque, se hiciera cargo de la intervención.

"La cirugía terminó con éxito, duró 120 minutos. El procedimiento transcurrió con total normalidad y sin complicaciones", le informaron a las 22.30 al diario deportivo Olé, desde el entorno de Maradona. 

"Buena noticia, que la operación haya salido como se esperaba. Ahora hay que ir paso a paso, a ver cómo es la recuperación de la intervención. Porque más allá de que es algo de rutina para un neurocirujano, no deja de ser con anestesia general y en la cabeza, para un paciente como Diego que tiene sus fragilidades de salud. Justamente es ahí donde radica el riesgo y por lo que hay que ser cautos", escribe Olé.

Según este medio argentino, todo el mundo está pendiente de Maradona, que pasó por la misma operación que Cristina Fernández de Kirchner en 2013. Y justamente hizo una broma con el camillero cuando lo trasladaban: "Nos tocó a dos peronistas, jaja", le dijo. Diego aceptó que tenía que atravesar esta intervención, en un momento personal difícil: bajoneado, con dificultades para trasladarse y hasta para hablar, con medicación a cuestas. Es lo que se vio justamente el viernes de su cumpleaños número 60.

Este hematoma subdural pudo haberse generado por adicciones de su vida, o por algún golpe (algo que descartan desde su entorno). Y era un alto riesgo no sacar la sangre, porque podía generar problemas en el cerebro.

Ahora hay que esperar la recuperación de Maradona, quien seguirá en la clínica en principio en terapia intensiva y obviamente no podrá dirigir el fin de semana a Gimnasia contra Vélez por la Liga argentina. En este martes tan especial se acercaron sus hijas Dalma y Giannina, quienes tienen una relación turbulenta con el entorno de Diego, hoy manejado y acompañado en forma permanente por Matías Morla y gente de su confianza.