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Bolivia logra su primer punto en las eliminatorias del Mundial de Catar 2022 gracias al empate que consiguió este martes, en Asunción, ante Paraguay (2-2).

En una de las mejores producciones del cuadro nacional desde que arrancó esta etapa de clasificación, la Verde alivia sus penas con este resultado, tomando en cuenta que venía de tres caídas (ante Brasil, Argentina y Ecuador), una de visitante y dos en casa, que no ayudaban a ilusionarse con lo que resta por disputar en el torneo.

Es para destacar la labor de Marcelo Martins y Erwin Saavedra, especialmente el primero, que fue fundamental para lograr por primera vez un empate en tierra paraguaya, ya que marcó un gol y fue también artífice del segundo.

César Farías apostó de entrada por una estructura ofensiva distinta al que presentó en los anteriores partidos. Puso a Martins y Gilbert Álvarez como hombres de área, delanteros de mucha lucha en zona enemiga y de buen oficio en las pelotas aéreas.

Le dio resultado al DT, que dejó a Saavedra y a Juan Carlos Arce la tarea de manejar el medio campo.

El orden y la tranquilidad para manejar la pelota fue la virtud del representativo nacional, que supo capear todo intento ofensivo de Paraguay,  que sintió la ausencia del atacante Miguel Ángel Almirón, suspendido por acumulación de tarjetas amarillas. Aún así el dueño de casa abrió el marcador a los 18 minutos a consecuencia de una falta del defensor Adrián Jusino que tomó de la camiseta a Gustavo Gómez. El VAR (video arbitraje) ayudó a que el árbitro venezolano Henry Herrera cobrara el penal.

Ángel Romero se encargó de sacar provecho a la falta. La actitud de Bolivia tras este gol en contra fue importante para salir del mal momento. Por eso los últimos minutos de la primera parte fueron claves para el repunte, ya que a  los 40’ apareció Martins con un soberbio zurdazo, desde el borde del área, para empatar el partido y cinco minutos más tarde fue el artífice del centro para el cabezazo de Álvarez, que permitió, tras el rebote del cuerpo de Gómez, que Boris Céspedes defina y decrete el 1-2.

Con esta victoria transitoria de Bolivia se fueron ambos equipos al descanso. El dueño de casa, que venía de empatarle de visitante nada menos que la Argentina de Messi, sintió el impacto de la reacción boliviana.

En el segundo tiempo, Paraguay se fue con todo sobre el arco de Carlos Lampe, otra vez de gran labor, aunque sin mostrar contundencia. Pudo más la voluntad de remontar el marcador, que su juego mismo. Los hermanos Romero prácticamente fueron anulados en la creación y eso imposibilitó que el desequilibrio paraguayo haga mella en la zaga nacional, que más allá de sus yerros en el partido, mostró templanza.

A los 65 minutos, otra vez fue protagonista el VAR, aunque esta vez favoreció a Bolivia porque le anuló un gol a Gómez, de la selección albirroja.

De todas formas fue una alerta para la selección, que a los 71 minutos se equivocó en defensa y originó que Alejandro Romero se convierta en el salvador del cuadro guaraní, que buscó el gol del triunfo en el tramo final, pero también corrió el riesgo de recibir otro en contra como el que desperdició Alejandro Chumacero, que en el complemento reemplazó a Álvarez, a los 76 minutos.

Pudo ser fatídico para el local y glorioso para la Verde, que cierra el año con tres derrotas y un empate.