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El legendario Diego Maradona sufría trastornos hepáticos, cardiovasculares y renales, pero no había signos de consumo de alcohol ni estupefacientes en los estudios histopatológicos y toxicológicos, informó la fiscalía que investiga su muerte ocurrida el 25 de noviembre, a los 60 años.

Según el informe toxicológico, en el cuerpo del astro futbolístico se detectó la presencia de diversos medicamentos para tratar su salud física y mental, informaron este martes (22.12.2020) fuentes jurídicas.

La Fiscalía General de San Isidro, encargada de la causa que busca determinar si hubo algún tipo de mala praxis en torno a la salud del ídolo argentino, que falleció el 25 de noviembre pasado por un paro cardiorrespiratorio, difundió un comunicado tras recibir los estudios toxicológicos e histopatológicos del cadáver.

En concreto, la muestra de sangre analizada y registrada en el informe químico legal señala que en el cuerpo del "10" había presencia de levetiracetam, medicamento anticonvulsivo, y desmetilvenlafaxina, un antidepresivo.

Asimismo, en la de orina se detectó también venlafaxina, que también es un antidepresivo, quetiapina, antipsicótico, naltrexoma, que sirve para tratamiento para la dependencia de drogas o alcohol, y metoclopramida, usado para tratar las náuseas.

En otro análisis se constató también la presencia de ranitidina, utilizado para tratar problemas de estómago.

"Es tan importante lo que apareció como lo que no surgió de estos análisis de laboratorio, que a simple vista confirman que a Maradona le daban psicofármacos pero ningún medicamento para su cardiopatía", dijo uno de los investigadores a la agencia Télam.

Maradona operado por hematoma cerebral

Según el informe, Maradona sufría cirrosis, necrosis tubular aguda (trastorno renal), glomeruloesclerosis focal (insuficiencia renal), aterosclerosis (acumulación de grasas y colesterol en las arterias), cardiopatía isquémica (arterosclerosis de arterias coronarias) e hiperplasia arterial en nodo sinoauricular (cardiopatía).

Maradona falleció a los 60 años en el domicilio de la provincia de Buenos Aires en el que se recuperaba de una operación por un hematoma cerebral realizada a principios de noviembre, entre otras dolencias, y tras el fallecimiento se inició una investigación para determinar si hubo alguna negligencia en su tratamiento.

La psiquiatra Agustina Cosachov y el cardiocirujano Leopoldo Luque están bajo la lupa judicial por ser los dos profesionales que atendían al excapitán albiceleste. 

Tras morir, la Justicia inició una investigación que hasta ahora no tiene acusados formales ni detenidos, aunque sí se han realizado diversos registros e incautaciones en propiedades del neurocirujano Leopoldo Luque, que atendía a Maradona y había participado de su intervención por un hematoma cerebral a comienzos de noviembre, y de su psiquiatra, Agustina Cosachov.

También se allanó el apartamento donde vive Maximiliano Trimarchi, que trabajaba como chófer del exfutbolista y se incautó su teléfono móvil.

La autopsia realizada el día de su fallecimiento determinó que el 'Pelusa' murió como consecuencia de un "edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada, con una miocardiopatía dilatada".

Su corazón pesaba desde hacía 20 años el doble de lo normal.

El campeón mundial consagrado en México-1986 había sido operado de un hematoma en la cabeza el 3 de noviembre, cinco días después de su cumpleaños número 60, el 30 de octubre, cuando había impresionado su mal estado físico y dificultad al hablar al presentarse en la cancha de Gimnasia, el equipo que dirigía.








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