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Inspectores sanitarios entraron al campo de juego con el encuentro Brasil-Argentina recién empezado y requirieron que Emiliano Martínez, Emiliano Buendía, Cristian Romero y Giovanni Lo Celso dejaran el estadio al no haber pasado la cuarentena de 14 días requerida para las personas que llegan desde Inglaterra.

Ante esa situación, jugadores de ambos equipos y cuerpos técnicos abordaron a dichas autoridades, con un incrédulo Leo Messi que dijo claramente: "Hace tres días que estamos acá y esperaron a que empezara el partido para decirnos que no podíamos jugar".

Messi sugirió claramente que las autoridades brasileñas esperaron este momento para actuar. Consciente además de la imagen que eso dejaba del fútbol sudamericano, Leo expuso que "nos está mirando el mundo", haciendo referencia al ridículo tremendo de toda la situación.

El capitán argentino cruzó también algunas palabras amigables con Neymar Jr., su compañero de equipo en el PSG, pero luego de unos minutos abandonó el estadio Neo Química Arena de Sao Paulo. /MD

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