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Más perdido que turco en la neblina, dice un dicho. El jueves, en Potosí, apareció uno que parecía quedar extraviado en los laberintos del implacable mundo del fútbol. Omar Andrés Asad. El Turco Asad, quien salió a la luz al convertir a Always Ready en campeón boliviano por primera vez en su historia.

“Hoy me recibí de entrenador, me hicieron recibir de entrenador estos muchachos”, dijo en la trasmisión de televisión, dentro de la cancha del estadio Víctor Agustín Ugarte, donde sus jugadores festejaban la conquista del Torneo Apertura.

Always Ready le brindaba algo que en la carrera de director técnico vale mucho por el prestigio que otorga, el título de campeón, logro que no había podido conseguir con Godoy Cruz de Mendoza, Emelec de Ecuador, San Lorenzo de Almagro, Atlas de Guadalajara, Sportivo Estudiantes de San Luis (Argentina) ni con San José de Oruro.

Es que en este ambiente cruel, exitista, del fútbol, en el que si no salís campeón te hacen fama de perdedor, es necesario lograr algún éxito para tener posibilidades de trabajo y no desaparecer en el anonimato.

El Turco regresó a Bolivia con ganas de seguir demostrando lo que puede ofrecer como entrenador, tras levantar a un equipo destruido como el San José de principios de 2020.

En Oruro armó equipo con lo que pudo, lo convirtió en un onceno atrevido, que, casualmente, fue el único que le ganó Always Ready en El Alto, cuando la vida todavía era normal.

“Vinimos a dar una mano. Me contrataron para ganar el torneo o meterlo en la fase de grupos (de la Copa Libertadores) y lo logramos”, señala el argentino, que llegó en la fecha 16 para reemplazar a Eduardo Villegas.

Arrancó aquel día de la goleada a Blooming por 8-0 en El Alto. Un equipo ambicioso y veloz hizo presa fácil de un rival adormecido en el campo.

Asad dirigió 11 partidos de los 26 disputados en el torneo, en los cuales logró 8 victorias (4 de local, 4 de visitante), 1 empate (visitante) y dos derrotas (visitante).

“Creo que jugamos un muy buen fútbol, fue el equipo que mejor jugó en todo el torneo, hicimos cualquier cantidad de goles; así que muy conforme con mi trabajo”, manifestó visiblemente emocionado.

Always estaba cuarto en la tabla cuando llegó Asad, a dos puntos de The Strongest, que sumaba 28 unidades. De ahí en más, consiguió 25 puntos, que le permitieron llegar a los 51, con los que se coronó campeón.

“No nos basamos en ninguna idea táctica, acá tuve que apelar mucho a la inteligencia de los jugadores, se propusieron pelear el torneo, llegar a la última fecha con la mínima chance, lo hicieron con mucho esfuerzo, con mucho orgullo, jugando muy bien, hoy es todo mérito de los jugadores”, explicó.

El Turco sostiene que la clave del éxito fue el convencimiento de los jugadores para llevar adelante una idea y centrarse en el objetivo de ser campeón.

“Hubo cambios tácticos, cambios de nombre, pero creo que influyó mucho el convencimiento de ellos, porque yo les puedo tirar mi idea, pero si no están convencidos de lo que tienen que hacer, por más que venga Guardiola, esto no arranca. La verdad, querían ser campeones, jugaron muy bien al fútbol, fue el mejor equipo”, señaló el bonaerense de 49 años.

Siguió todo el partido desde la tribuna porque no podía estar en el banco de suplentes (dirigió a otro equipo en el mismo torneo), sufría cuando sus jugadores no aprovechaban las ocasiones para asegurar el triunfo y gritó a todo pulmón el gol de Rodríguez, que aseguró el título. Faltando poco para el final, bajó al campo de juego para abrazarse con sus jugadores.

“Hoy me hicieron recibir de entrenador estos muchachos, estoy muy contento, una estrellita más para mi carrera”, dijo el Turco, que como jugador supo conseguir muchos logros con Vélez Sarsfield.

Esto es distinto, y representa mucho para él como entrenador. Lo reconoció al final, en un momento en el que la emoción le ganó a la alegría a la hora de definir la importancia de este logro en su vida, justo en el momento que le dedicaba la conquista a la gente que lo quiere.

“Un fuerte abrazo a mi familia que está allá, en Buenos Aires, están todos emocionados, saben lo que esto significa para mí, así que se lo dedico a ellos, a mis amigos, a todos...”, manifestó, frotándose los ojos para secar las lágrimas que le caían por las mejillas.

El Turco se fue caminando con la emoción y el título a cuestas. Quizá para nunca más volver. Always no lo tendría en sus planes para 2021. Cosas del fútbol boliviano.

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