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En Europa no se habla aún de la vuelta de los espectadores a los estadios, y en algunos casos, como en Italia, se afirma que no abrirá los escenarios hasta que haya una vacuna contra el Covid-19. Bolivia no es la excepción, por ello el médico infectólogo de la Caja de la Petrolera, Juan Saavedra, y el epidemiólogo del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Roberto Tórrez, advirtieron que tener público en las graderías antes de los próximos seis meses será una irresponsabilidad por el alto riesgo de contagio.

Este tiempo “es siendo muy optimista” alertaron ambos especialistas bolivianos, pues los seis meses podrían transformarse en un año o más. Los mismos tiempos se manejan en el Viejo Continente y en los Estados Unidos. Algunos epidemiólogos apuntan a que habrá que esperar, al menos, un año y medio. Es el caso de Zach Binne, de la Universidad de Emory (Atlanta, EEUU), que sitúa la fecha de reapertura al público en no menos de 18 meses.

Roberto Tórrez aclaró que las disciplinas individuales podrían volver a entrenarse dentro de unos tres meses. Este tiempo es el que predice para la vuelta a los entrenamientos individuales de los futbolistas de los 14 clubes de la División Profesional. Lo que se busca es evitar aglomeraciones.

El especialista del Sedes confesó que como se ve el regreso del fútbol un poco lejano, aún no se reunieron para tocar este tema y analizaron. Una de las opciones para que se vaya normalizando el fútbol es que haya una vacuna del coronavirus, que aún no existe pues está en fase de desarrollo y recién podría estar lista a fin de año o más. En Inglaterra se adelanta que abrir completamente los escenarios dependerá de que al menos se utilice la futura vacuna en un 60% de su población, una situación que tardará aún más tiempo.

Las cuatro fases
El infectólogo Juan Saavedra, que también es catedrático de la Uagrm, explicó que de aquí para adelante se darán cuatro fases antes de que la vida al menos se acerque a la normalidad, y cada una de ellas tendrá una duración de entre dos a tres meses.

En estas etapas, el especialista ubica el regreso de los entrenamientos de los equipos en la tercera, es decir en el quinto o sexto mes. ¿Y el regreso del público para cuándo? “Entra en la cuarta fase”, es decir, siendo optimista y que todo marche sobre rieles, dentro de uno siete u ocho meses.
Esto se tiene quedar cuando ya se esté pasando de pandemia a la endemia, que es “la circulación de Covid-19 en un bajo nivel”. 

Saavedra deja en claro que Santa Cruz no ha entrado a la primera fase pues aún no ha tocado el pico alto de la pandemia. “Las fases podrían alargarse en caso de que se den más contagios”, afirma.


Control especial

Como la inmunización de la población contra el Covid-19 tardará un poco, en los estadios se deberán seguir ciertos protocolos de seguridad para evitar los posibles contagios. Reducir el aforo de los escenarios en un 15%, pago a través del celular, controles sanitarios fijos en las entradas y medición de la temperatura corporal son algunas de innovaciones que aconseja realizar el estudio que hizo Fenwinkc Iribarren Architects para los estadios de fútbol en la nueva era posvirus Covid-19.
La empresa española, que es experta en construcciones de estadios, asegura que es la única manera de luchar contra la pandemia.

Las predicciones asustan al fútbol

Tener que jugar sin público, durante mínimo seis meses, significará a los clubes de la División Profesional una pérdida económica grande. Así lo adelantó el vicepresidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), Robert Blanco, que no sabe de dónde sacarán dinero los clubes para costear sus gastos ante la falta de recaudaciones.

“Esos seis meses es siendo optimista, pues ese tiempo puede alargarse mucho más”, explica el representante de los clubes, consciente de que no será fácil reanudar la temporada. Agrega que cada presidente de club necesitará al menos entre Bs 40.000 y 50.000 por semana para pago de alquiler de estadio, traslado del equipo, cancelación de árbitros, planilleros y recoge pelotas, entre otros gastos. "Cada mes un presidente de un club de la División Profesional deberá tener en el bolsillo unos Bs 200.000", sotuvo. 

A ello hay que sumarle la inversión en el protocolo de seguridad para evitar contagios.  “Por todos los gastos que se van a tener, tengo mis dudas de lo que se viene y sin recaudaciones”, afirmó el dirigente. 

Blanco agregó que ojalá que “al final de temporada no haya tres Sport Boys”, que en 2019 terminó quebrado, sin dinero ni siquiera para costearse los pasajes en avión de sus traslados, lo que le significó sufrir un walkover que provocó su descenso.