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Llegó a Chile a inicios 2020, en medio de la convulsión social que inició con una protesta contra la tarifa del metro y terminó con una demanda por el cambio del modelo económico. Antes ya había vivido algo similar en Bolivia, por la crisis política que golpeó al país en noviembre de 2019. Un mes después de su arribo a Santiago, empezó la cuarentena por la pandemia. Fue un golpe duro, pero logró sobrellevarlo. Recibió el respaldo de los dirigentes del Barnechea -club por el que fichó-, de sus compañeros de equipo y de su esposa, Neide dos Santos. Un año después, aproximadamente, el defensor boliviano Pablo Pedraza Bustos empezó a cosechar los primeros frutos de su trabajo y sacrificio.

El grupo de inversionistas del club que lo cobija decidió renovarle su contrato por dos temporadas más, adquirió el 60% de su ficha de transferencia y busca cederlo a préstamo a un equipo de la máxima división del fútbol del país trasandino. “Estoy esperando la oportunidad de llegar a un equipo de primera división”, expresó a DIEZ el defensor.

Debutó en Blooming, pasó a Real Potosí y estuvo en los dos equipos paceños más importantes: The Strongest y Bolívar. Tiente 26 años. Se convirtió en uno de los legionarios con mayor regularidad en su equipo en la temporada pasada, junto al mediocampista Danny Bejarano del Lamia de Grecia. Además, a pesar de que su oficio es defensivo, anotó cinco goles. El portal más leído del país te invita a disfrutar de un mano a mano con Pedraza.

Pablo y su esposa Neide dos Santos. Foto: Gentileza Pablo Pedraza

_Pablo, terminó el torneo de la segunda división de Chile, ¿cómo le fue al Barnechea y a usted en su rendimiento individual?

Como equipo, no terminamos de la mejor manera. No logramos el objetivo que era el ascenso y el campeonato, pero creo que fue bueno. En lo personal, gané los minutos que necesitaba. Hace mucho tiempo que no encontraba mi lugar en un equipo, aquí lo logré. Gracias a Dios pude disputar 30 fechas -aproximadamente-, acumulé muchos minutos y marqué cinco goles. No tuve lesiones en esta temporada.

_ Si fue una buena temporada para usted, ¿qué frutos ha logrado cosechar?

Se dio mi renovación por dos años. El grupo de inversionistas del club compró el 60% de mi ficha de transferencia (antes denominado pase). Como el libro de habilitación de futbolistas estará abierto hasta la cuarta fecha del torneo (arranca este domingo), estoy esperando la oportunidad de salir a un equipo de primera división. Puede ser a préstamo, con opción a compra.

_ ¿Cómo pasó de ser una opción de recambio a titular indiscutible?

Esta temporada ha sido de mucho aprendizaje. He madurado bastante en muchos aspectos, gracias al buen trato que he recibido de la dirigencia, del cuerpo técnico y de mis compañeros. Es mi primera experiencia fuera del país y Dios tenía preparado este lugar para mí. Muchas personas estuvieron pendientes de que yo encuentre mi mejor versión. La organización dirigencial del fútbol chileno también ayuda a nuestro desarrollo como jugadores. Las exigencias en cuanto a infraestructura, seguros de salud y los salarios también aportan. Así uno puede estar enfocado plenamente en lo deportivo.

Los padres de Pablo, Félix y Roxana, viajaron en los últimos días a Chile para conocer a su nieto, Thiago, que nació el pasado 15 de marzo. Foto: Gentileza Pablo Pedraza

_ ¿Qué diferencias existen entre el Pablo Pedraza de antes y el de hoy?

Antes entraba a jugar con desconfianza, ahora he encontrado mi lugar y me siento importante. Me dieron una responsabilidad de guiar el equipo y de liderarlo. Además, al ser extranjero tengo que marcar diferencia. El cuerpo técnico que teníamos, en 2020, no nos permitía ingresar si teníamos más pliegues cutáneos de lo permitido. Me obligó a estar bien, más allá que antes también me cuidaba, pero la presión fue distinta.

_ Hasta el momento, ¿fue su mejor temporada?

Sí, ha sido una buena temporada. Cada año te deja una enseñanza, entonces, no sé si denominarla como la mejor, pero lo más importante es que pude ir evolucionando hacia lo que me proyecto a su futuro. Ahora, en esta nueva gestión, tengo nuevas metas.

_Su salida del país fue prácticamente silenciosa...

No soy una persona que le guste estar presente en redes sociales ni leer comentarios. Mi salida se dio en el momento oportuno, terminé mi contrato con Bolívar después de dos años y medio. Ahí viví momentos muy buenos, como ser campeón dos veces. También pasé día muy duros, recibí muchas críticas en el último semestre. Confío mucho en Dios. Después de todo lo que pasé para mí era muy importante hablar, pero dentro de la cancha. Ahora estar dando esta entrevista también es lindo porque me doy cuenta que no solo representamos a un equipo, sino a un país. También es una responsabilidad extra.

_Cuando llegó a Chile fue en medio de una crisis social y la pandemia, ¿cómo salió  adelante?

En 2019, en Bolivia viví momentos muy difíciles por los problemas sociales, sobre todo porque en mi zona (en La Paz) se presentaban más conflictos que en el resto de la ciudad. Fue curioso porque terminó en contrato, estuve como dos o tres semanas en Santa Cruz y después me vine a Chile. Llegué a atravesar algo similar por las protestas, suspensión de entrenamientos y todo lo que enmarcan los problemas sociales. La pandemia fue más compleja porque tuvimos que estar encerrados, entrenamos en el departamento y en el estacionamiento. En su momento desee estar en mi casa (en Santa Cruz) porque tengo más espacio para practicar. Al final, empecé a sentir los frutos del trabajo virtual. Todo me ha dejado una enseñanza y ahora valoro más cada momento que vivo.

Pablo marcó cinco goles en la temporada pasada. Foto: Gentileza Pablo Pedraza

_ ¿Cuáles son sus metas a corto plazo?

Una de mis metas es que me convoquen a la selección boliviana, es lo más importante que le puede pasar a un jugador y estoy trabajando para lograrlo. Asimismo, si me toca seguir esta temporada con el Barnechea quiero ser campeón y ascender. También estoy a la expectativa de que se pueda concretar mi salida a un equipo de primera división.

_ Hablando de la selección, se han comunicado con usted para hacerle conocer que le hacen seguimiento?

No he recibido ninguna llamada oficial. Tengo amistad con uno de los preparadores físicos, pero solo eso. Lo que me toca es estar listo y aprovechar cada oportunidad que se me presente.

_ ¿Por qué cree que no se puede lograr una línea defensiva sólida en la selección?

La continuidad es una las claves y es lo que el cuerpo técnico ha estado buscando. En su momento, lo tuvimos a Ronald Raldes y Luis Gutiérrez, una pareja de centrales que jugó mucho tiempo y se conocía bastante, se comunicaba solo con la mirada. En otra oportunidad, estuvieron Luis Haquin y Adrián Jusino y también se estaban afirmando. No se ha podido tener  continuidad en la línea defensiva, la pandemia alteró el trabajo.

_ ¡En algún momento pensó en lograr cumplir el sueño de jugar en un equipo del exterior?

El otro día encontré una hojita de papel en la que había escrito mis objetivos, uno de ellos – a largo plazo- era jugar fuera del país. Lo hice a mis 13 o 14 años. Lo leí y recordé todo lo que he vivido hasta el momento. Por eso cuando llegué aquí, me planteé darlo todo. Si se viene un partido amistoso, quiero jugarlo. No quiero regalar ni un minuto, no quiero dar mi lugar. En el fútbol, si un día no estás bien, entra otro en tu puesto y si le va bien, no entras más.

_ Además de su esposa y su hijo, ahora tiene a dos bolivianos más cerca de usted. Luis Haquin y Alejandro Chumacero firmaron para el Deportes Melipilla y la Unión Española, respectivamente

Tengo una relación más fluida con Haquin, con Chumacero no he tenido la oportunidad de conversar todavía, pero ambos son excelentes colegas. A ‘Chuma’ lo tuve de compañero en The Strongest, ahora puedo ver el estadio de su club desde mi balcón. El aprecio es mutuo, nos hemos ofrecido apoyo.

_ ¿Qué tiene que lograr Pablo Pedraza para que el día de su retiro diga: misión cumplida?

Uno de mis sueños es jugar en el fútbol argentino, también me gustaría llegar al español y al inglés. Trabajo todos los días para eso e intento aprovechar cada oportunidad que tengo. Asimismo, me gustaría ganarme un lugar en la selección boliviana. Disputar una Copa América y llegar a un Mundial. El capitán del equipo siempre nos dice: ‘Un día más, es un día menos’. Y así es. Nuestra herramienta de trabajo es nuestro cuerpo y cada vez uno se va dando cuenta de que cuesta más recuperarse. No es mi caso, pero a todos nos va a llegar, por eso debemos ir cumpliendo nuestros objetivos. 


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