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Alguien acostumbrado a realizar ejercicios a la par de sus pupilos para incentivarlos más, fue sorprendido de un momento a otro por los problemas de salud, que se complicaron por malos diagnósticos. Los malos momentos para Pastor Mariscal, expreparador físico de Blooming, Oriente Petrolero, Real Potosí y Real Santa Cruz, se iniciaron en marzo cuando le comenzó a arder la garganta y la nariz, molestias que se volvieron más intensas con el paso de los días.

“Una hernia de hiato se complicó porque me la trataron primero como laringitis y luego como Covid-19”, explicó Mariscal, de 54 años, y que en los últimos meses ha perdido tres kilos de peso. La cantidad de medicamentos  para curar las enfermedades que no tenía, también comenzaron a afectarlo a Pastor, que ha dedicado gran parte de su carrera de preparador físico a entrenar a los menores. Así fue que fundó la escuela Estrella Azul con equipos de fútbol y futsal, y que funcionó de 1991 a 2002.

Cuenta que como no mejoró su ardor de garganta, fue tratado como si fuera un síntoma de Covid-19 y permaneció aislado durante un mes. “Fue el segundo diagnóstico que me dieron, pero los síntomas no mejoraban. Hace poco me confirmaron que era una hernia de hiato”, explicó.

Se produce una hernia hiatal cuando la parte superior del estómago sobresale a través del músculo grande que separa el pecho del estómago. Las hernias hiatales más grandes puede causar ardor de estómago, regurgitación de comida o líquido a la boca, retroceso de ácido estomacal al esófago (reflujo ácido), dificultad para tragar, dolor abdominal o en el pecho, falta de aire al respirar y vómitos con sangre o heces de color negro, que pueden indicar sangrado gastrointestinal.

 Mariscal está siguiendo un tratamiento más natural y el dolor de la garganta ha disminuido aunque persiste la molestia en el estómago. Ahora espera el resultado de una endoscopía, que la analizará un gastroenterólogo que decidirá si continúa con el tratamiento o va a cirugía, que es otra opción para corregir la molestia.

 Cuándo comenzó todo

Pastor Mariscal dijo que sus problemas empezaron el 8 de marzo cuando dirigía un equipo de las menores de El Semillero, en La Bélgica. “Recuerdo que almorzamos a las 13:30 y a las 14:00 ya estaba dirigiendo a los chicos. Desde ahí comenzó el ardor pues uno grita o habla fuerte en las prácticas; al parecer la causa de todo fue trabajar con el estómago lleno”, sostuvo Mariscal, que en su carrera prestó sus servicios a técnicos de reconocida trayectoria, como Víctor Hugo Antelo, Rosario Martínez, Luis Esteban Galarza, Víctor Hugo Andrada y Ramiro Blacut, entre otros.

Mariscal necesita ayuda para seguir luchando contra el mal que le aqueja. Quienes  deseen colaborar pueden llamarlo al teléfono 716-74048.