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Petrolero del Chaco coronó una pobre despedida de la Copa Sudamericana este martes al caer ante Universidad Católica de Ecuador (3-0) en un estadio Atahualpa casi vacío. Solo asistieron 200 personas para ver como la 'U' cumplía con los bolivianos, que llegaron de capa caída.

La escuadra ecuatoriana, que desaprovechó la situación para vapulear con más contundencia, se alzó con la victoria gracias a una tripleta del artillero ecuatoriano Jhon Cifuentes (25, 49 y 59 minutos).

En el partido de ida, jugado en Yacuiba el 4 de abril pasado, Petrolero perdió por 3-1, sumando un global de 6-1 en contra.

 El desquite, escenificado ante apenas unas 200 personas, fue totalmente desigual para el 'surazo del Chaco', que por diversos motivos llegó con 13 jugadores (cuatro se quedaron con las maletas listas) y sin su estratega boliviano Oscar Garvizú, quien hace poco reemplazó al español Fabriciano González.

 El plantel boliviano, que desde hace dos meses ya venía cuesta arriba con la derrota en casa, explicó que un directivo perdió los documentos de Garvizú, quien no pudo viajar a Quito "a pesar de realizarse las gestiones correspondientes para solucionar este problema".

 Petrolero, que con amargura debutó a una competición internacional, dio la cara en el estadio Olímpico Atahualpa a cargo de Fernando Vargas, ayudante del timonel que hizo lo que pudo con un once titular que incluyó a suplentes y con variantes limitadas. En medio del trance también renunció su presidente José Quecaña.

 Cifuentes, quien pasó a ser el máximo goleador de la lid con cuatro unidades, ni siquiera se despeinó para conseguir el triunfo para el 'trencito azul', para lo que se entendió de maravilla con el volante argentino Matías Defederico.

El bombardero halló una débil y desarmada zaga y a un desubicado arquero, el argentino Iván Brun, para anidar sin inconvenientes cuando tuvo oportunidad.

Tan sólo el delantero argentino Enzo Maidana, del 'infierno verde', colocó un disparo al arco quiteño hacia el minuto 45, en que incursionó por la banda diestra.

La Católica perdonó al Petrolero en crisis total, pues Defederico, Jhonathan Lucas y Romario Ibarra erraron a la hora de fusilar cuando la valla se mostraba totalmente despejada.

 Incluso hasta el árbitro venezolano Adrián Cabello se condolió con la realidad del visitante, evitando amonestar y peor expulsar a alguien en el choque escenificado en el estadio Atahualpa, con capacidad para unas 36.000 personas y que estuvo vacío.

 Para la 'chatoleí', Petrolero resultó el martes ser un flojo sparring con miras a la segunda rueda de la Copa Sudamericana, en la que interviene por cuarta ocasión consecutiva.

 El cuadro capitalino, fundado hace cinco décadas, nunca ha logrado el título nacional y en la Libertadores de 1974 y 1980 fue eliminado de manera temprana.

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