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Un Real Madrid en busca de una victoria balsámica visita el sábado (10:00 hora de Bolivia) a un Barcelona, que quiere certificar su senda ascendente, en el primer clásico de la temporada, por primera vez sin público en el Camp Nou por la pandemia.

El equipo blanco, que perdió el liderato liguero el fin de semana pasado tras caer 1-0 en su casa ante el Cádiz, llega lleno de dudas sobre su juego al estadio azulgrana.

La derrota el jueves, de nuevo en su estadio, ante el Shakhtar Donetsk 3-2 en la Liga de Campeones sólo sirvió para profundizarlas a las puertas del primer clásico de la temporada.

"Mañana es un escenario importante para cambiar nuestra imagen", dijo este viernes el técnico del Real Madrid, Zinedine Zidane, insistiendo en que "lo bueno del fútbol es que tú puedes cambiar la situación".

Y es que una tercera derrota consecutiva a manos del eterno rival azulgrana acabaría por hacer explotar la crisis y eventualmente amenazar el puesto de Zidane.

"Es lo que se dice (que se juega el puesto en ese partido). ¿Qué cambia? No cambia nada. El año pasado fue igual, en mi primera etapa igual. Lo que tengo que hacer, es hacer mi trabajo", dijo el técnico blanco.

Tras acabar en tromba la pasada temporada, ganando 10 de 11 partidos tras el confinamiento para llevarse el título liguero, los merengues han empezado la temporada de forma diferente.

La solidez defensiva que le sostuvo en la última parte de la temporada se ha debilitado y también ha bajado el rendimiento ofensivo con un Karim Benzema, que sólo lleva un gol en cinco partidos.

- Ramos de vuelta -

La buena noticia para los blancos es que estará su capitán Sergio Ramos, ausente frente al Shakhtar, recuperado de un golpe en la rodilla el fin de semana pasado.

Con Ramos, el equipo parece ganar en solidez y competitividad, algo que necesitará frente a un Barcelona, en racha ascendente deportiva, pese al tropiezo del pasado fin de semana contra el Getafe (1-0).

El Barça, donde las aguas siguen revueltas en lo institucional, lleva tres contundentes victorias y un empate en cinco partidos, pero el técnico Ronald Koeman no se fía del mal momento del Real Madrid.

"No espero un Real Madrid vulnerable, espero lo contrario", dijo este viernes, recordando que "es un equipo grande, con gente experimentada, que sabe aguantar esa presión y saben ellos mismos, mejor que nadie, que toca ganar el partido después de dos derrotas".

Koeman parece ir recuperando a un equipo que acabó la temporada pasada muy tocado tras el 8-2 sufrido en Liga de Campeones contra el Bayern de Múnich.

"El míster utiliza un mensaje muy directo que al vestuario le ha gustado, y la dosis de trabajo ha aumentado", dijo el central Gerard Piqué, en una entrevista con el diario La Vanguardia.

- Sin dudas sobre Messi -

Sin Luis Suárez, el capitán Leo Messi ha sabido asociarse de forma exitosa con el joven prodigio Ansu Fati, aunque el astro argentino todavía no ha encontrado su mejor momento.

"No tengo ninguna duda sobre su rendimiento y vamos a verlo en los próximos partidos, estoy seguro", dijo Koeman, aunque admitió que su "rendimiento puede ser mejor".

El hombre más goleador de los clásicos con 26 dianas en 42 partidos contra el Real Madrid, sólo lleva anotados dos goles en cinco partidos oficiales, ambos de penal, a los que hay que añadir tres asistencias.

La duda en ataque para el Barcelona es si Koeman optará por Antoine Griezmann, del que afirmó este viernes que "como cualquier jugador tiene opciones de jugar", sin ir más allá, o volverá a apostar por el portugués francisco Trincao.

El técnico holandés también confía en poder contar con Jordi Alba, tras superar una lesión muscular.

Una victoria el sábado afianzaría la senda ascendente del Barça, justo antes de visitar el miércoles a la Juventus en la 'Champions' además de profundizar la crisis de su rival blanco.