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César Farías apareció después de un largo tiempo y apeló al sentimiento nacionalista para que los bolivianos le brinden todo el apoyo a la selección boliviana en los partidos que se avecinan por las clasificatorias de la Copa del Mundo Catar 2022.

Farías manifestó que “si nos unimos, no abrazamos, si estamos todos juntos”, la victoria ante Perú, el 25 de marzo, será posible.

“El enemigo no está en casa, nuestros rivales son los de camiseta contraria; hay que dejar atrás las zancadillas, juguemos para el mismo equipo”, dijo Farías en conferencia de prensa, sentado al lado del presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, Fernando Costa.

Dio a entender que en el país no se apoya a la selección como en otras partes. “Ellos se defienden, se apoyan”, señaló a tiempo de pedir que “el país juegue desde allá (cada cual desde su lugar), apoyen, que los jugadores les van regalar un gran resultado. La victoria nos va a llenar de mayor esperanza”.

Asimismo, solicitó “el beneficio de la duda”, la oportunidad de demostrar que la selección boliviana es capaz de conseguir un buen resultado, primero con Perú, y cinco días después ante Uruguay.

Farías dice estar “cargado de expectativas” porque considera que Bolivia llegará en mejores condiciones que en anteriores partidos por el hecho de que los equipos nacionales vienen tras una seguidilla de partidos del campeonato pasado, de realizar una pretemporada y de haber disputado amistosos.

Optimismo

“El cuadro actual es distinto al anterior, y nos llena de optimismo, hay cosas para aprovechar e ilusionarse”, sostiene el director técnico.

Otros de los aspectos que considera favorable es que algunos de los bolivianos que militan en clubes del exterior, están siendo tomados en cuenta, caso Danny Bejarano y Adrián Jusino en Grecia, y José María Carrasco en Ecuador. Y confía en que Alejandro Chumacero y Luis Haquín tendrán chances de jugar en Chile, su nuevo destino.

Caso distinto el de Marcelo Martins en Brasil, que no está en actividad, sin embargo confía “en su jerarquía, es un referente al igual que el Conejo (Juan Carlos Arce)”.

A falta de trabajo, apeló a lo emotivo, al corazón de los bolivianos, para intentar lo que parece una misión imposible, sumar seis de seis, o cuanto menos tres, en los partidos que vienen.

Farías no se aferra al cargo porque sabe que los entrenadores dependen de los resultados. “Tengo la maleta detrás de la puerta “, dijo. Sabe que, si no gana, se puede ir.

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