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Haber dejado de lado a los jugadores de Bolívar y Wilstermann y no esperarlos a que se incorporen con cinco días de anticipación para el inicio de las eliminatorias, como exige la FIFA, terminó pesando en una selección nacional, a la que le faltó oficio para enfrentarse a escuadras poderosas, como Brasil y Argentina.

Los 25 futbolistas de estos dos equipos, que estaban convocados en un primer momento, están disputando la Copa Libertadores y tienen ritmo de competencia. A ello se suma que muchos de ellos cuentan con bastante recorrido internacional, pues integran dos equipos que casi siempre son seguros clasificados para los torneos internacionales.

Ayer se notó la falta de experiencia del equipo nacional, pues la pelota les quemaba a varios de sus integrantes. Marcelo Martins, uno de los de mayor experiencia de los convocados por Farías, sintió la carencia de acompañantes con roce, pues cuando Argentina parecía que se ahogaba por los 3.600 msnm de La Paz y había que seguir presionando, la Verde se frenó y le permitió recuperar aire.

En los últimos minutos, la presión por ir al frente hizo que varios de los seleccionados nacionales, entre ellos Jesús Sagredo, Antonio Bustamante, Bruno Miranda y el mismo Diego Wayar, de bajo nivel, pierdan balones de forma infantil, facilitando el trabajo de una selección argentina, que tiene bastante experiencia y jerarquía, para asumir protagonismo aun en la altura y administrar el juego a su conveniencia.