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Rubén Tufiño terminó su carrera deportiva como futbolista profesional el 2006. Su último club fue Blooming, con el que se consagró campeón en 1998 y 1999, aunque tuvo un destacado paso por Bolívar con el que disputó la final de la Copa Sudamericana de 2004 ante Boca Juniors. Además, fue jugador de selección, pues formó parte de la Copa América que se hizo en el país en 1997, edición en la que Bolivia disputó el título con Brasil, en La Paz.

Es un hombre de retos y logros, ya que antes de ser futbolista se graduó en Estados Unidos de ingeniero civil.

DIEZ conversó con él sobre la mala campaña de los equipos bolivianos tanto en Copa Libertadores como en la Copa Sudamericana.

El ‘Kaiser’, como le decían cuando era futbolista por su temple en el campo de juego, sostiene que los grandes problemas de casi todos los equipos que participaron en torneos internacionales ha sido la falta de competencia, dado el nivel de los rivales en estos exigentes torneos.

“Varios equipos renovaron su plantilla y no tuvieron el tiempo para afianzar el juego con las nuevas incorporaciones. Es el caso de Wilstermann al que le faltó competir a nivel local para llegar en mejores condiciones”, dijo.

Ruben resalta como una causa del bajo rendimiento la inestabilidad que se vive en el fútbol boliviano con los problemas de la FBF, que aprobó y comenzó un campeonato con muchas irregularidades, tal es el caso de los clubes que afrontaron el torneo con muchas deudas a sus jugadores.

“Las consecuencias son duras cuando una institución no aplica la norma. Es lo que está pasando ahora con la Federación. Cuando el chofer no da seguridad, seguro que se lleva con él a los que están adentro del colectivo en un accidente. Nos hace mal la inestabilidad económica y la están sufriendo los equipos pese a que se hizo un nuevo contrato de televisión por mucho más dinero que antes”, sostuvo.

 También hace notar la división de la dirigencia, que genera un caos difícil de solucionar y de que no se respeten normas de la buena convivencia.

“Siempre creí que en el fútbol profesional no debería haber más de 12 equipos porque tener más significa contar con más jugadores. Esto genera que el club con más plata se lleve a los mejores jugadores”, expresó Tufiño, quien cree que nuestros campeonatos no son competitivos porque no forma jugadores y porque son reacios a respetar las normas como el de demostrar que aplican lo que exige la licencia de clubes.

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