Escucha esta nota aquí

La selección abrió el marcador a los 36 minutos con el gol del atacante Juan Carlos Arce. El ‘Conejo’ sacó provecho a un pase atrasado de Enrique Flores, para dejar en el camino a dos defensores rivales con un amague y de cara al arco su remate de zurda termine en el fondo de las redes.

Alegría nacional con esta conquista de la Verde, que la había pasado mal en los primeros minutos. No jugaba bien, por lo tanto no mostraba vehemencia para presionar a un cuadro ecuatoriano, que por momentos parecía el dueño de casa. Controló el juego con prolijidad, tocando la pelota sin mayor apuro y acudiendo a los contragolpes cuyo líder fue Mena. Esta acitud hizo que los ecuatorianos se asomen dos veces con peligro sobre la portería de Carlos Lampe. En la primera, Estrada llegó tarde ante un preciso pase de Sornoza y en la segunda, Mena cabeceó solo, pero Lampe salvó la caída de su pórtico con una gran atajada.

A partir de los 30 minutos se vio otra Bolivia.  El trabajo de Erwin Saavedra fue fundamental para darle otra dinámica al ritmo boliviano.

Roberto Fernández se asoció más con Flores por izquierda y lo propio hizo Arce por derecha con Ribera.

Esta reacción originó la jugada que nació por izquierda con Flores y que muy bien terminó Arce.

Seis minutos más tarde, Ecuador pudo llegar al empate. Mena no pudo en el mano a mano con Lampe, que demostró una vez su gran jerarquía.